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Casco, armadura y botas son los implementos más costosos

Ser soldado romano es una tradición que requiere al menos ¢200.000

Actualizado el 28 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Hermandades realizan actividades todo el año para hacer frente a la inversión

Formar parte de la tropa de la comunidad continúa siendo una herencia de familia

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Ser soldado romano es una tradición que requiere al menos ¢200.000

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Previo a la Semana Santa, mientras unos preparan miel de chiverre y pan casero, otros sacan brillo al casco, la lanza y el escudo que los convertirán en los soldados romanos, que desfilarán imponentes en las procesiones.

La decisión de enlistarse en las filas del ejército marchante no es sencilla, ya que significa una inversión cercana a los ¢200.000 para adquirir el traje.

El sacrificio y las promesas son la clave para quienes, sin contar con el presupuesto necesario, se transforman en estos personajes.

Este es el caso de Jesús Vega, quien recordó que a sus 20 años se ofreció para ser soldado, ignorando los gastos que significaba.

Para entonces, no pudo completar el traje y la situación le causó pena; sin embargo, ahora cree que fue una lección de humildad.

Vega es, actualmente, parte de la tropa de San Diego de La Unión, Cartago, grupo que organiza actividades a lo largo del año para asegurar el dinero que hará frente a los gastos de toda la hermandad.

“En la comunidad hay quienes desean salir y servir a Dios, pero esto requiere dinero. Es por eso que realizamos actividades para darles todo lo que se pueda. Ellos solo ponen las botas, las medias y el pantalón”, aseguró Vega.

Sin embargo, no en todas las comunidades se organizan de la misma manera.

En San Rafael de Oreamuno, también en Cartago, cada soldado afronta los gastos, se asegura de estar lo mejor vestido posible y de buscar la manera de innovar su vestimenta.

“Vine a cambiar el casco que tenía, el otro es un poco pesado e incómodo de cambiar la cresta”, mencionó Wálter Sanabria, miembro de la tropa de Oreamuno.

“Sí es un poco caro, al menos unos ¢800.000 porque usamos distinto traje cada día”, añadió.

Para el diseñador de armaduras Rafael Bonilla, la fibra de vidrio y el aluminio son los materiales más livianos, aunque también son los más costosos y más delicados para la elaboración de los implementos.

Tradición. Daniel, Anthony, Cristopher y Keiron, todos de apellido Vega y sobrinos de don Jesús, mantienen la tradición en su familia de ser soldados romanos en Semana Santa.

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Ellos aseguran que fue la herencia de su tío lo que los motivó.

“Empecé a los 10 años, desde entonces estoy en esto. No me da verguenza que me vean, es por devoción”, comentó Erick Vega, quien a sus 15 años ya es todo un veterano en la tropa de San Diego.

Para don Jesús es un orgullo y una “bendición” que sus sobrinos participen desde niños

“Gracias a esto, ellos se convirtieron en personas de bien”, manifestó.

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