Nacional

24 comunidades llevan años de recibir líquido contaminado con arsénico

Miedo viaja con el agua que toman miles de guanacastecos

Actualizado el 16 de junio de 2013 a las 12:00 am

Familias completas sufren males renales y lo atribuyen al consumo de líquido

Sala IV ordena a instituciones identificar causa de la contaminación

Nacional

Miedo viaja con el agua que toman miles de guanacastecos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

24 pueblos de los cantones guanacastecos de Bagaces, Cañas y La Cruz, y del de San Carlos (Alajuela), donde la gente toma agua contaminada

Bagaces, Guanacaste. Hace tres años, Leonardo Ruiz Quirós sepultó a su hermano Rodolfo, quien murió por una enfermedad renal. Su mamá también murió por esa causa, y Otilio, otro hermano, espera un segundo trasplante de riñón porque el primer órgano le dejó de funcionar.

¿Y Leonardo? Este vecino de Aguacaliente de Bagaces, Guanacaste, recibió un trasplante renal hace 12 años.

En su pueblo natal, el 60% de las familias tienen, al menos, un enfermo del riñón, y culpan de esto al agua que toman hace varios años contaminada con arsénico.

Si se consume en grandes cantidades (500 microgramos por litro), el arsénico puede producir anemia, irritación de pulmones o estómago, cambios en la piel, cáncer de piel, hígado o pulmón.

No obstante, hasta ahora ningún estudio ha concluido la relación entre los males renales de los habitantes de estas zonas y el consumo de agua, aunque, ante la sospecha la Caja Costarricense de Seguro Social realiza estudios.

Por su parte, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados ha realizado múltiples investigaciones y lo único que tiene claro es el origen geológico del arsénico que llega a los pozos.

Alerta. Aguacaliente es tan solo uno de los 24 pueblos de los cantones de Bagaces, Cañas, La Cruz, y San Carlos (Alajuela), donde la gente toma agua contaminada.

En la larga lista están Javilla de Cañas, Los Chiles de Aguas Zarcas y Vuelta de Kooper, Cerro Cortés y Los Llanos, en San Carlos.

También están El Jobo y Puerto Soley de La Cruz, y Vergel de Cañas; La Gloria, Santa Fe, Altamira, La Palmera, Santa Rosa, Arbolito y Montenegro de Bagaces.

El problema lleva décadas, pero fue hasta marzo del 2012 cuando se emitió un decreto ejecutivo declarando emergencia sanitaria.

A pesar de la alerta, aún los vecinos no reciben respuestas que puedan calmar sus temores, pues ellos culpan al agua de sus males.

“En los últimos años, en este pueblo tan pequeño por lo menos unas 13 personas han muerto por eso”, afirmó Leonardo Ruiz.

PUBLICIDAD

Pedro Alvarado tiene 45 años y ya le recomendaron buscar un donador de riñón.

La insuficiencia renal también se le diagnosticó a Carlos Alemán, de 53 años. Él trabajó en soldadura. Su padecimiento se lo encontraron luego de que Jefrey, su hijo de 32 años, falleció por insuficiencia renal, hace 3 años.

“Ojalá se descubra qué es, no por uno, sino por los más jóvenes, ya uno jugó, pero hay mucha gente joven enferma”, expresó Alemán.

Lentitud. Los vecinos se quejan de la lentitud de las instituciones públicas para atender la emergencia.

El escepticismo sigue muy a pesar de que la Sala Constitucional dio seis meses al Ministerio de Salud y a Acueductos y Alcantarillados (AyA) para encontrar la causa, al tiempo que ordenó garantizar el suministro de agua potable a estas poblaciones.

El arsénico es un elemento químico cuyo máximo permitido por litro de agua son 10 microgramos, pero en varios sitios se han registrado valores superiores desde el 2002 (180 mcg en Cañas, en el 2011).

Los lugareños siguen pagando por este servicio (¢2.500 mensuales), pero utilizan el agua solo para limpieza, aunque algunos admiten que la siguen tomando.

  • Comparta este artículo
Nacional

Miedo viaja con el agua que toman miles de guanacastecos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota