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Ruta está plagada de huecos, asfalto agrietado, derrumbes y hundimientos

Interamericana norte se desmorona por descuido

Actualizado el 17 de octubre de 2010 a las 12:00 am

Laboratorio de UCR: bacheo es insuficiente para rescatar carretera

Vía es clave para comercio y turismo; 4.500 vehículos pasan a diario por ella

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Interamericana norte se desmorona por descuido

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La Interamericana norte, principal carretera del país, se desmorona entre huecos, hundimientos, derrumbes, grietas y el descuido del Gobierno.

Esta ruta de enlace con Centroamérica requiere con urgencia una nueva carpeta asfáltica y carriles adicionales, así como mejoras en taludes y en canalización de aguas y nuevos puentes.

Por ahí pasan a diario un promedio de 4.000 vehículos, 400 furgones y 130 autobuses.

También, por esa vía se movilizan hacia el Istmo medicinas, alimentos, lácteos, envases plásticos, agroquímicos, panadería fina y muchos otros productos.

Francisco Jiménez, ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), admitió que el Estado invirtió en un recarpeteo completo hace seis años y que luego permitió que la calle se desgastara.

En los siguientes años, los contratos de mantenimiento vial se concentraron en limpiar cunetas, cortar maleza y tapar huecos.

Tal abandono fue registrado en un estudio que el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), de la UCR, está a punto de publicar.

El ingeniero Luis Guillermo Loría, uno de los responsables del estudio, confirmó que las condiciones más críticas de la carretera están entre Cañas y Liberia, y luego de Liberia a La Cruz.

En ese tramo de 110 kilómetros, es posible ver que la carpeta asfáltica está muy rugosa, agrietada e incluso con huecos.

“Hay un deterioro importante de la carretera. Hay daño por humedad de la mezcla asfáltica, fatiga con agrietamiento en la vía, deformaciones importantes y pequeños hundimientos.

“Son parámetros típicos que se analizan para decir si una mezcla asfáltica está en buen estado o no. Estamos ante la necesidad de intervenir la vía”, declaró Loría.

Sin embargo, el MOPT solo tiene planeado abrir, en enero, un cartel para ampliar a cuatro carriles el tramo Cañas -Liberia.

Daño en todas partes. La carretera Interamericana norte tiene 290 kilómetros desde La Sabana, en San José, hasta Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua.

Los daños en la ruta empiezan apenas en el kilómetro seis, en el puente sobre el río Virilla, entre La Uruca y Ulloa de Heredia.

La junta de expansión que enlaza el puente con la carretera (conocida como la platina) está tan deteriorada que provocó una hendidura superior a los 10 centímetros.

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Además, allí es necesario raspar la deteriorada carpeta y colocar una nueva superficie más liviana.

Las obras originales, que incluían ampliar el puente a ocho carriles, están en manos de Autopistas del Valle (concesionaria de la ruta San José - San Ramón).

Sin embargo, las obras están frenadas desde hace cinco años y medio (66 meses) porque la firma no ha conseguido financiamiento.

El ministro Jiménez reconoció que el Estado costarricense “se confió” en que la concesión se haría cargo de esos 57 kilómetros entre San José y San Ramón.

Durante este tiempo, lo que hizo la Administración fue abrir contratos de mantenimiento vial, para cubrir los huecos más evidentes.

Pese a ello, la superficie asfáltica ya presenta un fenómeno conocido como “descascarado” (diferentes capas de asfalto que no se adhirieron entre sí y causan desniveles).

Además, hay hundimientos, fallas y carriles socavados en Cambronero (entre San Ramón y Esparza), que se agravaron con los últimos aguaceros.

El ingeniero Loría sostiene que ese es apenas el daño superficial, pero que la ruta exige más estudios geotécnicos de la base y la subbase, para ver otros problemas.

“Es cierto que no hay estudios geotécnicos suficientes, pero no puede ser excusa decir que los últimos aguaceros estén destruyendo la carretera (...) Yo le doy un año a la Interamericana norte y la sur para que parezca que por ahí pasó una guerra”, pronosticó Loría.

La principal crítica del Lanamme es que el Estado dedica la mayoría de sus recursos a tapar daños.

El ministro Jiménez sostuvo que, con los nuevos contratos de mantenimiento, se pretende dedicar más fondos a perfilar las calles, nivelar y mejorar la carpeta.

No obstante, aceptó que la medida es insuficiente y que el país debería buscar más créditos internacionales para atender esa y otras rutas vitales para turismo y producción.

Se prevé que en seis meses estará listo un plan nacional de infraestructura, el cual incluye la reconstrucción de esta carretera.

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