Nacional

Trabajadores pierden medio millón de días al año por estos males

En aumento incapacidades por enfermedades mentales

Actualizado el 13 de abril de 2008 a las 12:00 am

 Trastornos, como la depresión y la bipolaridad, son los que más afectan

 CCSS destina más de ¢10.000 millones al año para atender a estos pacientes

Nacional

En aumento incapacidades por enfermedades mentales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Las enfermedades mentales obligan a los trabajadores ticos a tomar más de medio millón de días de incapacidad cada año.

Entre las patologías que más enferman a la gente está la depresión, la bipolaridad (antes llamada enfermedad maniaco-depresiva) y los trastornos neuróticos relacionados con el estrés.

Apenas cinco años atrás, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) giraba 43.000 órdenes por problemas mentales. Esa cantidad representaba el 7% de las incapacidades por todas las causas.

En el 2006 –año del último registro elaborado por la institución–, hubo más de 50.000 órdenes, para un total de 526.000 días de permiso.

Los datos del año anterior en otros rubros, refuerzan el impacto que estas enfermedades están ejerciendo sobre el sistema de salud costarricense.

De acuerdo con información del Departamento de Estadística de Salud de la Caja, solo en el 2007 se internaron 6.000 personas con alguna enfermedad mental.

La esquizofrenia, la depresión y otros trastornos afectivos, fueron los responsables del 58% de esas hospitalizaciones.

El año pasado, además, 456.000 personas acudieron a la atención con el psiquiatra en los hospitales de la CCSS.

Nuevamente, la depresión justificó el 36% de esas consultas. Sin embargo, llama la atención de que diagnósticos como el alcoholismo y la dependencia y abuso de drogas fueran la causa del 5% de las consultas del año anterior por enfermedades mentales.

Costo. Solo en consultas con el especialista y en la atención de enfermos hospitalizados, la Caja pagó más de ¢10.000 millones en el 2007.

Ese costo sale de calcular el precio promedio de una consulta (¢20.000) por las citas totales en esta área el año pasado.

También es producto de multiplicar el costo promedio de un día de hospitalización en la Caja, que según la institución ronda los ¢175.000, por los 6.000 egresos hospitalarios registrados en el 2007.

Los datos facilitados por el Departamento de Estadística en Salud de la CCSS, revelan que quienes más consultaron con el especialista en el 2007 fueron las mujeres (un 62% del total de consultas).

De las 456.000 consultas dadas ese año por psiquiatría, el 66% correspondía a personas de 15 años o más; es decir, que están en plena edad productiva.

Solo en el rubro de 20 a 44 años, hubo 157.000 citas (34%) por enfermedades mentales.

PUBLICIDAD

De las 90.000 atenciones en urgencias, el 88% pertenecía a adultos mayores de 20 años de edad.

En ese servicio, 17.000 personas fueron atendidas por trastornos mentales por el uso de sustancias.

Mientras tanto, los trastornos afectivos (como la depresión y la bipolaridad), la neurosis y otros problemas de personalidad, obligaron a atender a casi 60.000 personas.

Débil acción. Álvaro Hernández, jefe de servicios médicos y rehabilitación del Hospital Nacional Psiquiátrico, en Pavas, San José, asegura que en el país no se conoce con certeza cuál es el impacto real de estas enfermedades.

Así que esas cifras podrían quedarse rezagadas con respecto a una realidad cuya dimensión aún no se conoce en su totalidad.

Según dijo, desde hace unos 20 años no se realiza un estudio epidemiológico que permita ver cuántos y quiénes consultan, las causas de la demanda, sitios y perfil del enfermo. El último estudio lo realizó hace dos décadas ese hospital.

Con Hernández coincide la especialista en psiquiatría y farmacología Lilia Solórzano, quien también ha visto aumentar la complejidad de los casos en su consultorio privado.

Aunque la ministra de Salud, María Luisa Ávila Agüero, aseguró que existe una política de salud mental “con línea en la prevención y la promoción de la salud”, especialistas consultados por este diario dan fe de que esta no se aplica.

Según dijo Hernández, la poca disponibilidad de recursos les impide dar a las enfermedades mentales la prioridad que deberían tener dentro del sistema de salud.

La Nación intentó localizar a Giselle Brenes, del Departamento de Salud Mental de la Caja, para conocer las acciones institucionales en esa dirección. Sin embargo, no fue posible que Brenes devolviera los mensajes dejados en su despacho desde el martes anterior.

  • Comparta este artículo
Nacional

En aumento incapacidades por enfermedades mentales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ángela Ávalos R.

aavalos@nacion.com

Periodista

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud. 

Ver comentarios
Regresar a la nota