Nacional

Vecinos de vía agonizante añoran sus viejos trillos

Actualizado el 15 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

Nacional

Vecinos de vía agonizante añoran sus viejos trillos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Carlos Hernández

“Antes de que comenzaran las obras de la ruta 1856, teníamos un camino más modesto pero accesible todo el año. En la actualidad, cada vez que llueve quedamos aislados. Construyeron una carretera de muy mala calidad que se está derrumbando a poquitos”.

Las palabras de Mario Cambronero, presidente del Comité de Desarrollo de Chorreras de Cutris (San Carlos), resumen el sentir de decenas de moradores de la región fronteriza norte que han visto cómo se desmorona el proyecto estrella de esta administración, una trocha en la que se invirtieron ¢23.000 millones.

La vía, de 160 kilómetros y paralela al río fronterizo San Juan, sufre un acelerado proceso de deterioro. “Unas veces, el carro se pega en el barro; en otras no podemos continuar el viaje debido a los frecuentes derrumbes de taludes o por las enormes lagunas que se forman por alcantarillas de mala calidad” , explicó Cambronero.

Ruta golpeada. La trocha se inicia en Los Robles de Los Chiles y termina en Delta Costa Rica (Sarapiquí), luego de pasar por pueblos de los distritos sancarleños.

La primera sección, entre Los Robles y el río Pocosol –que marca la división territorial entre Los Chiles y San Carlos–, tiene múltiples obstáculos: no se han construido los puentes sobre los ríos Medio Queso y Pocosol, el puente de vigas de Isla Chica colapsó, y varias alcantarillas cercanas, construidas con contenedores, cedieron.

Allí también hay zanjas, taludes despeñados y maleza que crece en medio de la carretera. Un panorama similar se presenta entre El Campo de Pocosol y Tiricias de Cutris, donde se desplomó el puente

El trayecto de Chorreras de Cutris hasta Boca San Carlos se encuentra en condición desastrosa

Allí cayeron tres puentes de madera que aún no han sido sustituidos. Los vecinos deben desviarse a trillos de montaña para seguir el viaje a pie.

El hecho de que no se hayan construido los puentes sobre los ríos Pocosol, San Carlos y Sarapiquí obliga a largos recorridos.

“Si existieran los viaductos, no habría necesidad de tan prolongados recorridos. La trocha se podría conocer en unas pocas horas”, dijo el líder comunal Leonel Morales.

  • Comparta este artículo
Nacional

Vecinos de vía agonizante añoran sus viejos trillos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota