Nacional

Ajetreo diario resta calidad de vida con los seres queridos

Ticos se la juegan para hacer rendir las 24 horas del día

Actualizado el 23 de junio de 2013 a las 12:00 am

Traslado a oficinas, centros de estudio y uso de tecnologías quitan minutos al espacio que los ticos añoran pasar con sus familiares, reveló encuesta de Unimer para La Nación

Nacional

Ticos se la juegan para hacer rendir las 24 horas del día

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

La luz del semáforo está en rojo. La fila de carros parece interminable mientras sube la tensión porque el reloj anuncia que son casi las 8 a. m. ¡Va a llegar tarde al trabajo!

Los pitazos y madrazos van y vienen, acrecientan esa sensación colectiva de que hace falta tiempo, de que el reloj maja los talones y compite contra el día.

“Mi tiempo está muy contado. Empieza desde la madrugada para alistar todo, porque a las 7 a. m. cada uno sale al trabajo. El estrés mío en la mañana es por llegar temprano, y en la noche es porque no me alcanzó el tiempo para compartir con mi familia al final del día.

”Es difícil. Uno no se puede quedar en la casa porque hoy la economía del hogar no la puede llevar una sola persona”, narró Roxana Durán, vecina de Hatillo 2, en San José, y madre de Jennifer, una jovencita de 11 años.

Las 24 horas parecen no ser suficientes ni para ella ni para un sector importante de la población, que se quejó de esto en la encuesta de febrero de Unimer para La Nación.

Ese estudio incluyó un capítulo donde se exploró la opinión de 1.200 personas sobre diferentes aspectos que inciden en su calidad de vida.

El estudio reveló que, con respecto al 2002 (fecha de la encuesta anterior donde también se analizó este tema entre 1.400 personas), la población está menos satisfecha con la relación con su familia, con Dios, con su pareja y con la casa en la que viven, entre otros aspectos.

Corre como el agua. El principal culpable es el tiempo. Ese enemigo que, con sus minutos y segundos, se escurre en un abrir y cerrar de ojos entre la computadora, el celular, comer, dormir, el traslado para llegar al centro de trabajo y para realizar los quehaceres domésticos del día a día.

“Vivimos en una sociedad de distracciones. Le gente crea muchas urgencias que realmente no son urgencias y eso se da porque no hay planificación ni enfoque en lo que realmente se quiere”, explicó Eduardo Gómez, capacitador sobre uso del tiempo en diversas empresas.

PUBLICIDAD

La encuesta de Unimer encontró que la gente, en promedio, invierte 7,6 horas de su día para utilizar algún aparato tecnológico. En el 2002, la cantidad llegaba apenas a 3,2 horas.

“El tico es adicto al reloj y poco organizado. Yo, que trabajo como taxista, veo que la gente se sube al carro, ve el reloj, muchos ni saludan y piden la ruta más rápida para llegar a su destino”, contó Jorge Quirós, esposo de Roxana.

La familia Quirós Durán confirma el descenso en el nivel de satisfacción de los costarricenses en la calidad del tiempo y la relación con la familia, que pasó de un 88% en el 2002, a un 80% en el 2013.

“Lo más importante es que uno dedique tiempo de calidad al hogar, que exista una buena comunicación. Hay que organizarse y aprovechar el fin de semana”, expresó Roxana Durán.

¿Ser o tener? “Hoy, el éxito se define en función de si usted maneja tres idiomas. Vemos que desde la niñez se exigen más competencias, los estudiantes universitarios llevan hasta tres carreras. El éxito redunda en tener más dinero, en mostrar más lo material, aunque usted no esté satisfecho con lo que hace”, manifestó la psicóloga Amaryllis Quirós.

En la escala de satisfacción, el empleo también tuvo una caída importante con respecto al 2002 (pasó de un 74% de satisfacción a solo un 44%). Es decir, menos de la mitad disfruta su jornada laboral.

“Es importante que el tiempo no se convierta en un monstruo que se lo trague a uno; porque vivimos en una sociedad del tener, del debo hacer, del tengo que pagar deudas y de decir no tengo tiempo”, afirmó la especialista Quirós.

La sensación de que las 24 horas del día son insuficientes no solo se reduce a matrimonios con hijos. Hay solteros que, entre el estudio y la presión social de “ser alguien en la vida”, agotan todas sus energías en el trabajo, sin que haya tiempo para nada ni para nadie más.

“Hay días que trabajás hasta 15 horas. La familia resiente eso pero es que el tiempo es muy limitado, las responsabilidades –aún sin hijos– aumentan. El ritmo es acelerado y aunque uno quisiera cambiar no hay espacio para salirse de la rutina”, dijo Joseph Ruiz, joven informático de 25 años.

PUBLICIDAD

La mayoría de los costarricenses admiten estar satisfechos con sus metas. El 71% de ellas están en función de una casa, carro y un puesto de trabajo.

“Es necesario conciliar el tiempo entre la familia, el trabajo y las actividades personales que llenan de satisfacción. Mucho dependerá de la actitud de cada persona y de lo que defina como sus prioridades”, añadió la psicóloga e investigadora Amaryllis Quirós.

  • Comparta este artículo
Nacional

Ticos se la juegan para hacer rendir las 24 horas del día

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota