Nacional

Miles hicieron anoche tradicional romería a la Virgen de los Ángeles

Jornada de fe y pies descalzos en caminata hacia la basílica

Actualizado el 02 de agosto de 2014 a las 12:07 am

Cada vez más devotos peregrinan sin zapatos, pero con una gran devoción

Orden y limpieza caracterizaron todo el recorrido desde San Pedro a Cartago

Nacional

Jornada de fe y pies descalzos en caminata hacia la basílica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Decenas de romeros ya caminan hacia la basílica (Kenneth Barrantes)

Vanessa Granados, de 33 años, estaba a las 4 p. m. subiendo la primera cuesta para llegar al parque de Tres Ríos, La Unión. Con sus pies descalzos empujaba un coche vacío. En su mano colgaba un rosario de madera y en el corazón un profundo agradecimiento por los siete años de su hija Juliana.

En medio de los reiterados actos de fe de los peregrinos, los vendedores ambulantes les ofrecen desde anteojos hasta novedosos rosarios e imágenes de la Virgen de los Ángeles. Anoche, como ya es tradición, los actos religiosos culminaron con un espectacular juego de pólvora, en las inmediaciones de la basílica.  | GABRIELA TELLEZ Y RAFAEL PACHECO
ampliar
En medio de los reiterados actos de fe de los peregrinos, los vendedores ambulantes les ofrecen desde anteojos hasta novedosos rosarios e imágenes de la Virgen de los Ángeles. Anoche, como ya es tradición, los actos religiosos culminaron con un espectacular juego de pólvora, en las inmediaciones de la basílica. | GABRIELA TELLEZ Y RAFAEL PACHECO

Al nacer, a la menor se le diagnosticó una nefropatía, por lo que el pronóstico de supervivencia era reservado.

“Me dijeron que no cumpliría siete años. En enero de este año ya los cumplió, vengo a agradecerle a la Negrita por la vida de ella”, relató esta mujer vecina de San Rafael de Cartago.

Junto a ella también caminaron descalzas su otra hija Jackeline, y su hermana Esperanza.

A pie. La historia de estas mujeres se parece a la de otro puñado de fieles, a los que no les importó las piedras ni el calor del asfalto.

La promesa, para muchos, se pagó con pies desnudos hasta las puertas de la basílica de la Virgen de los Ángeles, en Cartago, a 22 kilómetros de San José.

Y es que ayer una constante en el recorrido desde San Pedro de Montes de Oca, hasta el templo fue ver a mujeres, hombres y hasta niños, que llevaban las tenis colgando del cuello.

José Navarro salió descalzo desde la catedral metropolitana en San José, hora y media después, cuando cruzaba La Galera, en Curridabat, sus pasos ya eran lentos.

“Claro que me molesta, pero aquí vamos”.

Archivo.
ampliar
Archivo.

Con esta, son apenas tres romerías en sus 44 años, pero es la primera que camina sin calzarse. Una petición muy fuerte, que prefirió reservarse, lo hizo ofrecer este sacrificio en la romería.

El contraste de la fe son las decenas o centenas de vendedores que tratan de conquistar a los peregrinos con mamones chinos, mango picado, fruta fresca, agua y la novedad del año: rosarios de encendidos colores neón, fucsia, amarillo y verde chillón a ¢1.000.

Limpieza por doquier. Si algo ha empezado a cambiar entre los romeros es el hábito por botar la basura en su lugar, y parte del aprendizaje es gracias a la EcoRomería.

PUBLICIDAD

Cada 300 metros un puesto con voluntarios recibía botellas plásticas, papel y basura en general. El camino, hasta las 8 p. m., se veía perfectamente limpio.

A la limpieza también se sumó una jornada relativamente tranquila para Fuerza Pública, Tránsito y Cruz Roja.

La Benemérita atendió, hasta el final de la tarde, a 824 romeros, mientras que las autoridades no reportaban hasta anoche ninguna detención ni incidentes por asaltos o agresiones.

Archivo.
ampliar
Archivo.

Una escena imposible de ignorar fue la de doña Flor Zúñiga, de 56 años, quien decidió hincarse en la temida cuesta de El Fierro, para subir de rodillas mientras rezaba dos misterios del rosario.

Ella tiene la tradición de hacer dos misterios de rodillas, este año lo ofreció por una prima que tiene cáncer, dijo su hija Jenny Brenes.

Como los anteriores, doña Flor también iba descalza.

Este año, la Negrita recibió en su basílica a miles de peregrinos. Sus pies sucios y cansados son los mejores testigos de la fe que los movió. Son historias de devoción, sacrificio y amor. Colaboró la periodista Emilia Mora.

  • Comparta este artículo
Nacional

Jornada de fe y pies descalzos en caminata hacia la basílica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Vanessa Loaiza N.

vloaiza@nacion.com

Editora digital

Trabaja en la Redacción de La Nación desde 1998. Se especializó en temas de Infraestructura, concesión de obra pública, contratación administrativa y Transportes. Actualmente se desempeña como Editora Web. 

Ver comentarios
Regresar a la nota