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Presencia militar disuade protestas

Desolación en Ferguson tras dos días de disturbios

Actualizado el 27 de noviembre de 2014 a las 12:00 am

Aparente calma reinó en víspera de celebración del Día de Acción de Gracias

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Desolación en Ferguson tras dos días de disturbios

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Ferguson, EE. UU. EFE. Con un aspecto casi fantasmal, el suburbio de Ferguson, Misuri, intentó ayer volver a la normalidad, tras dos noches de disturbios por la decisión de un jurado de no imputar al policía blanco que mató a tiros al joven negro Michael Brown .

Cubiertas por un manto blanco de nieve que empezó a caer al mediodía, las calles estuvieron prácticamente desiertas de peatones, en la víspera de la celebración del tradicional Día de Acción de Gracias en el país.

Esa aparente calma, provocada quizás en parte por el intenso frío que azotó esa localidad de 20.000 habitantes, en su mayoría afroamericanos, llegó después que al menos 45 personas fueran detenidas la pasada madrugada durante la segunda noche de protestas .

Además, las fuerzas del orden decomisaron dos armas y un coctel molotov, informó ayer el jefe del condado de San Luis, Jon Belmer.

No obstante, la noche del martes resultó menos violenta de lo previsto en la céntrica avenida de South Florissant, epicentro de las protestas desde el 9 de agosto, cuando el policía Darren Wilson acabó con la vida de Brown, quien había robado una cajetilla de cigarrillos, en circunstancias todavía por esclarecer públicamente.

En esa calle se alza el Departamento de Policía de Ferguson, habitual punto de concentración de los manifestantes.

Fuerza de disuasión. La apabullante presencia de la Guardia Nacional , fuerza militar de reserva que movilizó 2.200 agentes, impidió una repetición de los graves altercados del lunes, cuando más de 80 personas fueron detenidas, una docena de edificios ardieron en llamas y se registraron saqueos y disparos al aire.

“No creo que nadie pensara que (los disturbios del lunes) iban a ser de esa magnitud” , afirmó el miércoles el capitán de Patrulla de Autopistas de Misuri, Ronald S. Johnson, en declaraciones divulgadas por el diario loca l St. Louis Post Dispatch.

Esa violencia estalló horas después que el jurado investigador decidió no imputar a Wilson por la muerte de Brown, cuya familia volvió ayer a cuestionar con dureza el fallo judicial.

Segunda jornada de protestas en EE. UU. por muerte de joven negro (AFP)

“Escuchamos eso (el veredicto) y fue como haber recibido un disparo. Como si usted me tiroteara ahora. Nada de respeto, ni de comprensión. Nada”, expresó la madre del joven, Lesley McSpadden, a la cadena CNN.

Salvo algunos vehículos policiales o todoterrenos de la Guardia Nacional, la presencia de las fuerzas de seguridad brilló ayer por su ausencia en Ferguson, aunque en la ciudad aledaña de San Luis tres personas fueron detenidas cuando simpatizantes de Brown forcejearon con la Policía en un intento de aproximarse al Ayuntamiento.

Muchos establecimientos seguían cerrados y protegidos con paneles de madera en la pequeña localidad, si bien algunos decidieron abrir sus puertas para recobrar una cierta normalidad.

“No hay nada que temer más que al propio miedo. Hay más cosas positivas en esta ciudad que ese campo de batalla en el que se ha convertido”, dijo Suz Pratt, administrador de una peluquería.

El taxista Samson, de 48 años, espera que “todo vuelva a la normalidad” en un par de días, si bien cree que el cuerpo de policía local, integrado por una amplia mayoría de agentes blancos, debe cambiar radicalmente.

“Hay que modificar la ley para que no disparen a la gente. No me fío de la Policía. Es infrecuente ver a agentes negros. El color de la piel no es un problema. El problema es la actitud” , subrayóSamson al volante de su automóvil.

Aunque algunos ánimos seguían calientes en Ferguson, varios vecinos optimistas desafiaron ayer al frío y, brocha en mano, se echaron a la calle para decorar con motivos navideños los paneles de madera que aún protegen muchos negocios ante eventuales disturbios.

“Estamos pintando estos paneles para hacerlos más atractivos de cara a la comunidad. Espero que hagamos reír y animemos a la gente. Con esto, tratamos de volver a una cierta normalidad mostrando apoyo a la comunidad” , comentó la maestra Deanna English, embutida en un traje de faena tras pintar un simpático muñeco de nieve.

Frente a la mala reputación que la violencia ha dado esta semana a Ferguson, algunos lugareños han colgado de manera espontánea carteles en la tapias de madera en los que puede leerse la frase “Yo amo Ferguson” , con un corazón rojo insertado entre esas palabras.

Ese corazón parece bombear la esperanza de acabar con todo tipo de violencia que tienen lugareños como la peluquera Suz Pratt, quien vaticina que “ un movimiento por la paz está por venir” .

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