Mundo

200.000 inscritos para votar en 38 embajadas

Bashar Al-Asad, seguro de ser reelegido para presidir una Siria en ruinas

Actualizado el 02 de junio de 2014 a las 12:00 am

Será una elección con tres candidatos, pero sin adversarios reales de al-Asad

Comicios se realizarán solo en las regiones que están en manos del Ejército

Mundo

Bashar Al-Asad, seguro de ser reelegido para presidir una Siria en ruinas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

BeirutAFP La regiones de Siria bajo control del régimen se aprestan a reelegir al presidente Bashar al- Asad, en vías de imponerse en la guerra civil frente a rebeldes enfrentados entre sí, ante los ojos de una comunidad internacional profundamente dividida.

Al-Asad tiene la victoria asegurada en los comicios de este martes 3 de junio, que solo se celebrarán en las regiones en manos del Ejército tras más de tres años de una guerra civil que dejó el país en ruinas.

Más de 15 millones de sirios están convocados a votar, informó el Ministerio del Interior.

Elección sin adversarios. El mandatario solo tendrá como rivales a dos candidatos autorizados por el régimen para tratar de legitimar la consulta: el diputado independiente Maher al-Hayar y el empresario miembro de la oposición tolerada Hasan al-Nuri.

Ningún adversario del régimen participa en esta elección que en teoría es la primera en más de medio siglo para elegir al jefe de Estado sirio. Tanto Bashar como su padre Hafez al-Asad, que gobernó con mano de hierro entre 1970 y 2000, fueron designados mediante referendos.

Los opositores denuncian una “farsa” porque el poder se blindó contra cualquier imprevisto al impedir las candidaturas de exiliados y exigir que cualquier aspirante cuente con el patrocinio de 35 diputados de un parlamento dominado por el oficialismo.

“Esta elección no se propone medir la popularidad del régimen, sino demostrar su capacidad de forzar al país, o más bien a las regiones que controla, a demostrar su fidelidad”, afirma Volker Perthes, director del Instituto Alemán de Política Externa y Asuntos de Seguridad.

Teóricamente, todos los sirios mayores de 18 años están convocados a votar, incluso los siete millones de desplazados internos por la guerra civil. Pero, en la práctica, la organización de la consulta es más compleja.

“Las elecciones se llevarán a cabo en todas las ciudades de Siria, excepto Raka”, totalmente controlada por la organización yihadista radical Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL), dijo el portavoz de la Corte Constitucional siria, Majed Jadra.

Pero la mención a “las ciudades” da a entender que no habrá oficinas de voto en distritos rurales, como los que rodean Damasco, o los del norte y el este del país, ni tampoco en los barrios bajo control de los insurgentes en ciudades como Alepo o Deir Ezor.

PUBLICIDAD

De los tres millones de sirios refugiados o residentes en el extranjero solo hay unos 200.000 inscritos en las listas electorales de 38 embajadas, según una fuente del ministerio sirio de Relaciones Exteriores, citada por el diario Al Watan .

El conflicto sirio ha dejado unas 162.000 muertes, tanto combatientes de ambos bandos como numerosos civiles. El baño de sangre empezó en marzo de 2011, con la brutal represión de protestas pacíficas.

“Bashar al-Asad quiere demostrar que es una alternativa política y que es capaz de restablecer el orden y la legalidad”, afirma Suhail Belhadj, analista francés, autor de un libro sobre el régimen de al-Asad.

Las elecciones, denunciadas por las potencias occidentales y varios países árabes, cuentan en cambio con el apoyo de Irán y Rusia. Y se llevan a cabo en un momento favorable para las tropas del régimen, respaldadas por los curtidos combatientes del Hezbolá chiita libanés, aunque los avances en el terreno son hasta ahora limitados.

El régimen puede en cambio congratularse por la sangrienta guerra interna del campo opositor en algunas regiones, entre el EIIL y el Frente al-Nosra, rama siria de la red al-Qaeda.

Los analistas no creen que haya cambios importantes después de las elecciones. “Tal vez haya una recomposición ministerial, pero no hay ninguna razón para esperar un cambio político”, sostiene Aron Lund, autor de varias columnas sobre el conflicto sirio en publicaciones del Instituto Sueco de Relaciones Internacionales.

Para Volker Perthes, los comicios “complican, pero no imposibilitan, una salida política”. Esta debería pasar, afirma, por “una discusión entre Irán y Arabia Saudí (que apoya a los insurgentes) sobre un reparto del poder en Damasco”.

infografia
  • Comparta este artículo
Mundo

Bashar Al-Asad, seguro de ser reelegido para presidir una Siria en ruinas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota