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Guerrilleros tenían motivo para celebrar

Una mejenga antes de la firma de la paz

Actualizado el 26 de septiembre de 2016 a las 05:20 pm

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Una mejenga antes de la firma de la paz

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Guerrilleros de las FARC jugaban fútbol, el domingo, en un campamento en El Diamante, departamento de Caquetá. (AFP)

El Diamante, Colombia

Jugando un partido informal de fútbol (mejenga) en una cancha en la que no hay pasto sino lodo, guerrilleros de las FARC esperaron en un campamento en el sur de Colombia la firma, este lunes, del acuerdo de paz con el gobierno para acabar con 52 años de guerra.

En un campo de unos 30 metros de largo y 15 de ancho, con porterías hechas con guadua (gruesas cañas de bambú), 12 guerrilleros disputaban una pelota de microfútbol pintada con los escudos de los principales clubes del balompié colombiano.

A lo lejos se vislumbraba el escenario de la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, en el remoto paraje de El Diamante en los Llanos del Yarí, donde el viernes pasado, después de seis días de deliberaciones, los rebeldes aprobaron el acuerdo de paz negociado con el ejecutivo de Juan Manuel Santos.

David Preciado intentaba gambetear a un rival. Este guerrillero trigueño llamaba la atención porque le falta el brazo izquierdo, que perdió en el 2010 tras recibir seis impactos de bala en una emboscada del Ejército en La Julia, departamento del Meta (centro).

Guerrilleros de las FARC (Gabriela Hoos/La Nación)

El barro dificultaba sus movimientos, un poco oxidados porque hace más de una década que no pateaba un balón. Normalmente,  "no tenemos permiso de jugar por la cuestión de orden público", explicó a la AFP.

El último partido de Preciado fue en San Vicente del Caguán, a unas cinco horas de El Diamante, en medio del fallido proceso de paz que realizó entre 1999 y el 2002 el gobierno de Andrés Pastrana con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

(Video) Víctimas y militares, presentes en la firma de la paz de Colombia (AFP)

Hoy, las circunstancias son distintas, y este guerrillero del Frente 26 de las FARC corría  y se ensuciaba como si fuera un niño, desbordado por la alegría de que el  lunes Santos y el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño (Timochenko), sellarían  en Cartagena el histórico acuerdo de paz.

De aprobarse en un plebiscito el 2 de octubre, el pacto entrará en vigor y la guerrilla pasará a ser un movimiento político legal.

Mientras esperaban la firma de los acuerdos de paz en Cartagena, guerrilleros de las FARC se divirtieron el domingo jugando fútbol en un campamento en El Dimante, departamento de Caquetá. (AFP)

Motivo para festejar. "Jugar fútbol es parte de la celebración del triunfo que logramos" al alcanzar un acuerdo de paz, explicó Preciado, quien ingresó a la guerrilla hace 19 años por un "gusto" por las armas.

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Para celebrar la firma de la paz, las FARC organizaron en El Diamante un concierto con renombrados músicos y agrupaciones colombianas.

"Ni el Gobierno nos derrotó ni nosotros los derrotamos. La lucha de nuestros 52 años de guerra no fue en vano", dijo Preciado, ferviente hincha de Independiente Santa Fe, el club bogotano al que apoya por el color de su camiseta: "rojo, por la revolución".

Preciado se declaró  "muy optimista" con los nuevos tiempos que la paz traerá y afirmó  que se dedicará al trabajo político que le designe el nuevo movimiento, que según lo acordado, surgirá tras el desarme y desmovilización de las FARC .

"Somos conscientes de que tenemos que seguir ahí, unidos, juntos, luchando todavía por la organización del pueblo y llegar al triunfo final, que es la toma del poder para el pueblo, ya por la vía política", manifestó  mientras se limpiaba el barro del rostro para volver a entrar al campo de juego.

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