Mundo

Marcha por calles de Acapulco

Miles de manifestantes exigen regreso de 43 alumnos en México

Actualizado el 18 de octubre de 2014 a las 12:00 am

Organizaciones presionan a las autoridades con medidas de fuerza

Mundo

Miles de manifestantes exigen regreso de 43 alumnos en México

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Acapulco, México. AFP. Miles de manifestantes indignados, algunos de ellos con el rostro cubierto, marcharon ayer por el balneario turístico mexicano de Acapulco, Guerrero (sur del país), para redoblar la presión sobre las autoridades y exigirles que encuentren a los 43 estudiantes desaparecidos desde hace tres semanas.

“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, clamaron estudiantes, maestros y campesinos, quienes también exigían la renuncia del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, por la forma como ha manejado este caso y por el hartazgo de la violencia que azota al estado.

“Estamos indignados porque este no es un hecho aislado. Muchos somos padres y vemos cosas muy feas en este país y queremos luchar”, planteó Magdalena Catalán, una maestra de 34 años.

La manifestación transcurrió pacíficamente, pero en un clima de profunda rabia por este crimen. México y la comunidad internacional siguen conmovidos y escandalizados por los 43 estudiantes de los que nada se sabe desde que la noche del 26 de setiembre fueron tiroteados por policías de la ciudad de Iguala, Guerrero, y sicarios de un cartel narcotraficante.

Más de un millar de policías siguen buscando por tierra, agua y aire a los jóvenes, la mayoría entre 18 y 21 años, mientras los peritos no han identificado a ninguno de ellos entre los cadáveres desenterrados de numerosas fosas clandestinas.

Esclarecimiento. “Queremos que las autoridades dejen de simular, ellos ya saben si están vivos o muertos. Y queremos que presenten los cuerpos o que los liberen”, exigió Jesús González, un profesor vestido con una camiseta del Che Guevara y un sombrero de paja para protegerse del fuerte calor.

Algunos de los familiares de los alumnos de una escuela rural de Ayotzinapa, Guerrero, participaron en [[BEGIN:INLINEREF LNCVID20141017_0009]]esta marcha [[END:INLINEREF]]de solidaridad que, aseguraron, les ayuda a soportar tantos días de angustia y dolor.

La manifestación invadió todos los carriles de la avenida costera de Acapulco, el legendario centro turístico que en los últimos años se convirtió en una de las ciudades más violentas de México y escenario de crímenes del narcotráfico.

acapulcoParalax

Las autoridades locales esperaban la llegada de unos 35.000 manifestantes y anunciaron que los policías desplegados estarían desarmados. El gobernador Aguirre pidió “civilidad” para no afectar al turismo, principal actividad económica de la región.

La Embajada de Estados Unidos en México incluso envió un “mensaje de emergencia” a sus ciudadanos para mantenerse alejados de las protestas de Acapulco, y les advirtió de que “aunque intentan ser pacíficas podrían tornarse en confrontaciones y en una escalada de violencia”.

Este fin de semana Acapulco cuenta con una ocupación del 25% de las más de 60.000 habitaciones que ofrece, cuando el promedio en este época suele rondar el 50%, dijo a la AFP el secretario de Turismo local, Netzah Peralta.

La protesta es parte de una estrategia de presión acordada por los compañeros de los desaparecidos y medio centenar de organizaciones sociales de izquierda, que pretenden tomar el control de los 81 ayuntamientos de Guerrero .

El jueves se iniciaron las tomas, pero solo se apropiaron de tres alcaldías. La de Chilpancingo, capital de Guerrero, estaba allanada desde los fuertes disturbios del lunes en los que manifestantes quemaron parcialmente la sede del gobierno estatal.

José Luis Abarca, quien era alcalde de Iguala cuando ocurrieron las desapariciones, y su esposa, hermana de tres narcotraficantes, se encuentran fugitivos.

Ayer, el Congreso de Guerrero revocó el mandato a Abarca, a quien la Fiscalía regional culpa de no actuar esa noche para detener los ataques a los estudiantes.

Guerrero, una de las entidades más pobres y con mayor violencia de México, vive un estado de frágil gobernabilidad.

El gobernador Aguirre, que se niega a dimitir, anunció el jueves en la noche la destitución de Lázaro Mazón, secretario de Salud de Guerrero y mentor político del alcalde, quien fue llamado a declarar por la Fiscalía federal.

La Fiscalía ha detenido a casi 50 personas –incluidos 40 policías–, pero admite que no tiene a los autores intelectuales del crimen ni puede determinar sus motivos.

  • Comparta este artículo
Mundo

Miles de manifestantes exigen regreso de 43 alumnos en México

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota