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Miguel Henrique Otero: Venezuela va ‘hacia un choque muy fuerte’

Actualizado el 22 de mayo de 2016 a las 12:01 am

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Miguel Henrique Otero: Venezuela va ‘hacia un choque muy fuerte’

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ARCHIVO/LA NACIÓN

Venezuela está viviendo actualmente una de las más graves coyunturas de su historia, con una marcada crisis económica y una tensión social que va en aumento como producto del diálogo inexistente entre el Gobierno y la porción de la población que no lo sigue y quiere cambios, por medio del referendo revocatorio.

Miguel Henrique Otero, director del diario El Nacional , habla sobre la compleja situación que vive el vecino país.

¿Cómo ve usted actualmente la situación en Venezuela?

La manera como (Nicolás) Maduro ha actuado ante la crisis es aumentando la represión y los controles. La importación que nunca para en Venezuela es la de instrumentos represivos: tanquetas, bombas lacrimógenas, todo ese tipo de cosas. Cuando antes se era un poco permisivo con las manifestaciones espontáneas, actualmente se están reprimiendo mucho.

Existe una pugna de poderes entre la oposición en la Asamblea Nacional y el Gobierno. A este le molesta mucho la Ley de Amnistía promulgada por el Legislativo. ¿Cómo ve usted esto?

La estrategia de Maduro es no acatar ninguna ley que provenga de la Asamblea. No es solamente la de Amnistía. Ahí también se aprobó una Ley de Propiedad Horizontal para la gente a la que le regalaron su casa. Es decir, ahora te regalan una vivienda y no te dan los papeles de propiedad. Porque te la pueden quitar. La Ley de Amnistía, que era una promesa muy fuerte por parte de la oposición, la rechazaron, la llevaron ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que la declaró inconstitucional.

Maduro aumentó el número de magistrados del TSJ después de que perdió las elecciones parlamentarias (6 de diciembre). Incorporó a magistrados que eran candidatos a diputados del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) y que habían perdido.

¿Hacia dónde va su país?

Hacia un choque institucional fuerte. En la medida en que la Asamblea empiece a aprobar leyes, ¿qué va a hacer? Pues aprobar más y más. La Asamblea logró una popularidad muy fuerte. De hecho, su presidente, Henry Ramos Allup, se convirtió en alguien más popular que Henrique Capriles y Leopoldo López (dos dirigentes de la oposición).

”Pero si siguen aprobando leyes que el Gobierno no acate, esa popularidad se va a ir al suelo porque la gente se va a desilusionar con la Asamblea”.

Maduro hace muy poco insinuó que podría disolver la Asamblea. ¿Lo podría hacer? ¿Qué pasaría?

¿Con quién está gobernando Maduro? Él gobierna con el TSJ y el alto mando militar. Ese es su mecanismo de gobernar con todas las arbitrariedades que significa un gobierno autoritario, absolutista y que puede hacer lo que le da la gana. Si se le rompe una de esas patas... La del TSJ es muy difícil que se le rompa porque ellos acomodaron magistrados totalmente fieles al proceso y el alto mando no se va a resquebrajar. Es muy difícil, pero quedan los militares institucionales que en algún momento, como ha pasado mil veces en América Latina, actúan.

¿No toda la fuerza militar está adoctrinada?

En Venezuela, nadie está adoctrinado. Eso no existe. ¿Qué ha pasado con las Fuerzas Armadas? Ellos tienen alrededor de 1.000, 1.200 oficiales en cargos públicos, porque en Venezuela la corrupción es una política de Estado.

Entonces, si ellos toman a un coronel y lo ponen a manejar un banco, para que haga negocios, o en el Instituto de Canalizaciones, para que cobre comisión, la pregunta es: ¿quién se quedó con la tropa? Un coronel que gana 30, 40 dólares mensuales, 60.000 bolívares. Ese coronel hace veinte años ganaba suficiente para llevar a la familia a Disney World, comprarse un carro cada dos años, comprarse una casa. Hoy en día, con 40 dólares mensuales ni compras casa ni carro, ni viajas a Isla Margarita. No haces nada con ese dinero. Todo está dolarizado, la propiedad horizontal está dolarizada y los viajes obviamente también lo están.

¿Cómo se entiende el tema del desabastecimiento? Hay muchas versiones en cuanto a que sí hay para unos, pero para otros no. ¿Es evidente?

Es superevidente. Está el tema de los bachaqueros , una capa social que se ha dedicado a comprar productos subsidiados y venderlos a un precio mayor. Una enfermera gana más siendo bachaquera que en su trabajo como tal.

”El desabastecimiento es muy grande, del 60 por ciento de productos básicos y 85 por ciento de medicinas, según dice la Federación Médica”.

¿Para todos los sectores?

Todo el mundo compra en las farmacias privadas. Las subsidiadas que tiene el gobierno, esa especie de estructura, de red, no está funcionando. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Tienes una mafia de bachaqueo . Si ves una cola de 1.000 personas, 300 son bachaqueros y las otras 700 son amas de casa. El asunto es que el sistema está muy corrompido y es ineficiente. Un ejemplo: el Gobierno colombiano invierte diez dólares para comprar trigo y llegan los diez dólares. En Venezuela, el gobierno invierte los mismos diez dólares, pero llegan dos.

¿Por qué? Por dos razones: una es que el diferencial cambiario es tan grande y único en la historia de la humanidad, que si algún funcionario del gobierno te compra harina de trigo, que en Venezuela no se produce ni un kilo, entonces eres un intermediario y la compras en Nueva Zelanda. Compras mil toneladas, pero el diferencial es tan grande que tú llevas a Venezuela 600 toneladas y las otras 400 se las vendes a Costa Rica. Entonces, ya llegaron 600. En el circuito de distribución del gobierno lo distribuyen, se quedan con una parte y hay bachaqueros.

También está el contrabando de extracción, que no se hace solamente desde Colombia. Es desde Curazao, Aruba, Trinidad, Guyana, Brasil, Saint Marteen... desde todo lo que queda cerca.

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