Mundo

Centenares de refugiados de Siria buscan en Brasil una vida en paz

Actualizado el 14 de marzo de 2015 a las 12:01 am

Brasil es hoy el refugio de unos 1.700  sirios que han huido de la guerra civil

Mundo

Centenares de refugiados de Siria buscan en Brasil una vida en paz

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Refugiados sirios asisten a clases de portugués en la mezquita Do Pari, en la ciudad Sao Paulo, Brasil. (AFP)

Sao Paulo

"Buenos días, mi nombre es Mouaz": con fuerte acento árabe un grupo de  sirios   aprende rudimentos de portugués en una mezquita de Sao Paulo, apremiados por rehacer su vida tras abandonar la pesadilla de la guerra.Desde hace décadas con una gran comunidad sirio-libanesa, Brasil es hoy el refugio de unos 1.700  sirios   que han huido de la guerra civil que se inició en marzo de 2011, hace cuatro años. Son el mayor grupo de  refugiados   en Brasil y el resto de América Latina.Recién llegados, todo les resulta muy diferente. El alfabeto o el sonido cadencioso de esta lengua latina son sólo algunas barreras que deben sortear en su proceso de adaptación tras salir, con un par de maletas, de su conflictiva Siria natal. Mouaz Tawakalna, un ingeniero en telecomunicaciones de 28 años, apenas consigue pronunciar las nuevas palabras. Hablando en árabe y con ayuda de un compañero que traduce, contó a la AFP que llegó a Brasil hace apenas una semana. "Necesito aprender a hablar portugués para integrarme y comunicarme con la gente. Quiero quedarme y hacer mi vida acá", afirmó.  El popular barrio de Bras está lleno de tiendas de ropa, pequeños restaurantes y el ajetreo constante del centro de Sao Paulo. En la mezquita del barrio trabaja como voluntario Ahmed Almazloum, de 28 años, ayudando a los recién llegados."Soy ingeniero biomédico. Aquí en Sao Paulo trabajé vendiendo ropa y ahora soy supervisor en una fábrica textil. Nunca me interesó la política, no participé de las protestas, pero como había terminado de estudiar tenía que hacer el servicio militar en plena guerra. Y yo no quise: era morir o matar", contó.La mezquita es uno de los centros de acogida en Sao Paulo, puerta de entrada de los sirios a Brasil. También hay varias ONG y entidades como Caritas, de la iglesia católica, dedicadas a esta tarea. "Hay aproximadamente 1.700  refugiados    sirios   en Brasil y ya son el mayor grupo por país de origen. Es un asunto totalmente relacionado con la guerra", explicó a la AFP Luiz Fernando Godinho, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los  Refugiados   (Acnur).

Sirios

En total hay unos 7.000  refugiados   en Brasil. En el caso de los sirios, el país sudamericano ha entregado ese estatus a todos quienes lo han solicitado, explicó Godinho. Los  sirios   que consiguen llegar a Brasil vienen en general de centros urbanos y tienen títulos profesionales o técnicos, según el Acnur. Hay familias enteras, muchos hombres solos, musulmanes y cristianos. Y otros sin religión. "Yo no soy musulmán, soy comunista", dice Victorios Bayan, un periodista de 39 años que se define como "opositor al gobierno de Bashar al Asad desde antes de la revolución".Llegó hace dos meses a Sao Paulo y también toma clases de portugués en la mezquita. Cuando el almuecín convoca a rezar, la lección se interrumpe y Bayan aprovecha para fumar. "Fui detenido, golpeado y maltratado. ¿Cuándo podré volver a Siria? ¿Cuándo se reconstruirá mi país? ¿Habrá una solución?", se pregunta sin soltar el cigarrillo. Talal Al Tinawi, de 42 años, viajó en 2013 a Brasil con sus dos hijos y su mujer. Se alojaron por tres meses en casa de un brasileño de origen sirio y actualmente alquilan un pequeño apartamento en una calle oscura del centro de Sao Paulo. Hace dos semanas nació la pequeña Sara, la brasileña de la familia. En las paredes hay un mapa de Brasil y cuadros con fragmentos del Corán. La mesa está servida: pasta de garbanzos, pan, aceitunas y té."Llegamos aquí sin saber nada de Brasil, viendo que todo era nuevo y extraño", contó Talal, que decidió salir de Siria después de estar detenido un par de meses en medio del conflicto.Gracias al apoyo de la comunidad árabe de Brasil -formada a partir de fines del siglo XIX- consiguió en Sao Paulo un puesto en una empresa de ingeniería similar a donde trabajaba en Damasco. Los niños van a la escuela.Expertos estiman que Brasil posee la mayor colonia de árabes y sus descendientes fuera de sus países de origen con unos 15 millones de personas, la mayoría de procedencia libanesa y después siria.Gazhal, la esposa de Talal, lleva la cabeza cubierta con un velo y su hija Yara (10) pronto hará lo mismo; su hijo Riad (13) afirma convencido que no tendrá novias antes de casarse. La familia Al Tinawi sabe que está en un país con una cultura distinta y que la vida le traerá otros desafíos por delante."Aún no sé cómo será después, cuando los niños crezcan y las cosas cambien. Pero esto es definitivo. Aquí y ahora, estamos mejor", dice Talal.

  • Comparta este artículo
Mundo

Centenares de refugiados de Siria buscan en Brasil una vida en paz

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota