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La ola de inmigración también llega a costas de Grecia

Actualizado el 20 de abril de 2015 a las 12:00 am

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La ola de inmigración también llega a costas de Grecia

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Mitilene, Grecia. AFP. Una manta de supervivencia cubre a mujeres y niños acurrucados en el puerto de la isla griega de Lesbos. Los servicios de rescate no tienen mucho más que ofrecer a los inmigrantes, cuyo flujo hacia Grecia va en aumento.

“La situación es insostenible”, aseguró Zoi Livaditou, de la Organización Internacional de Migraciones (OIM ), que acoge cada mañana a grupos de migrantes tras su corta pero peligrosa travesía nocturna desde las costas turcas.

“Tenemos alrededor de 200 llegadas diarias de media”, puntualizó en esta gran isla del este del mar Egeo, cuya capital, Mitilene, tiene 36.000 habitantes.

Al puerto de Mitilene son trasladados los inmigrantes rescatados en el mar o que lograron llegar a la isla, desde donde Turquía es visible a simple vista.

El centro de detención y registro, abierto recientemente, está saturado, pero dejar continuar a los inmigrantes su ruta hacia Atenas es únicamente el último recurso.

“Nos fuimos a pie de Irán, puesto que allí los afganos como nosotros no tenemos pasaporte. Caminamos 20 horas casi sin agua ni comida hacia Turquía, algunos sufrieron heridas”, relató un inmigrante que acaba de llegar al puerto.

Un migrante sirio y su hijo arriban al puerto del Pireo, en Atenas, procedentes de la isla de Lesbos. | AP
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Un migrante sirio y su hijo arriban al puerto del Pireo, en Atenas, procedentes de la isla de Lesbos. | AP

Renacimiento. De 25 años, este afgano nacido en Irán, que dejó a su madre y dos hermanos pequeños, pide que “le den una oportunidad para renacer”.

Amarradas en el puerto por los guardacostas, las lanchas en las que viajan los migrantes se balancean con el oleaje.

“Fue muy peligroso, el barco hinchable estaba a rebosar, era de noche, había niños pequeños”, manifestó Ismail Kadilá, de 37 años, un abogado kurdo que abandonó la ciudad siria de Alepo, destruida por la guerra.

Kadilá acaba de desembarcar en el puerto ateniense de Pireo, tras haber pasado “dos días en un campo de Lesbos”. “Después nos dejaron marchar y compramos un billete para Atenas”, declaró.

Su esposa y sus tres hijos se quedaron en Turquía. Junto a otras personas, espera “alquilar un apartamento gracias a un conocido sirio que ya se halla en Atenas” y quien, como centenares de inmigrantes en la capital, se dedica a arrendar habitaciones a los indocumentados.

Grecia en apuros. Grecia carece de estructuras de acogida de urgencia ni para alojar a las personas que demandan asilo.

De acuerdo con el Secretariado de Estado de Inmigración, creado por el gobierno de izquierda radical que llegó al poder a fines de enero, el país cuenta solo con 200 plazas de acogida de urgencia, 1.000 para largo plazo, y 300 para menores.

El nuevo gobierno acusa a sus predecesores de haberse concentrado en abrir centros de detención (unas 4.500 plazas) donde los inmigrantes pueden permanecer encerrados hasta 18 meses.

El gobierno que encabeza Alexis Tsipras multiplicó estos últimos días las reuniones y formuló instancias a las autoridades locales a poner a disposición del Estado edificios abandonados, estadios o casernas.

El número de llegadas a las costas griegas se triplicó en el primer trimestre del 2015, hasta 10.445, respecto al mismo periodo del año anterior, según los guardacostas helenos.

Un flujo que acelera la tendencia detectada el año anterior con 43.518 travesías por mar frente a 11.447 en el 2013.

Todas las islas del este del mar Egeo están incluidas, de Leros a Kos, pasando por las turísticas Chios, Rodas o Creta.

El sábado, los guardacostas griegos indicaron haber rescatado al sur de Samos a un grupo de inmigrantes, entre ellos a una mujer que viajaba con sus dos gemelos recién nacidos.

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