Mundo

Alojamiento de inmigrantes, un negocio en auge en Italia

Actualizado el 21 de noviembre de 2014 a las 12:10 am

Mundo

Alojamiento de inmigrantes, un negocio en auge en Italia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Salemi, Italia

Hoteles, antiguos colegios y residencias de ancianos se convirtieron en centros de alojamiento de inmigrantes gracias a subvenciones que proporcionan un balón de oxígeno a la maltrecha economía del sur de Italia, un negocio con todos los ingredientes para atraer a la mafia.En el hotel de la Villa Mokarta en Salemi, en el oeste de Sicilia, se ha vaciado la piscina y se han retirado los mullidos sofás y las pantallas planas de televisión para instalar una fila de ocho camas que pueden acoger a otros tantos solicitantes de asilo y sus escasas pertenencias, un viejo morral y en ocasiones una Biblia o un Corán."Las reservas habían disminuido de más de la mitad, así que decidimos alojar a inmigrantes en vez de tener el establecimiento cerrado", explicó Salvatore Cascia, gerente del hotel, que desde febrero aloja a 140 refugiados provenientes de Africa occidental y Bangladesh.El gobierno paga 30 euros ($37,5) al día por migrante. A cambio de esa suma, el establecimiento debe proporcionar al emigrante 2,50 euros de dinero de bolsillo, ropa, alojamiento, alimentos, así como otros servicios específicos como clases de italiano y asistencia psicológica o legal.Con la explosión de las llegadas y de las solicitudes de asilo (25.401 presentadas en el primer semestre de 2014, casi tantas como todo 2013), cientos de estructuras han surgido a lo largo y ancho del país.Según el Ministerio del Interior, estas estructuras acogían a unos 32.335 solicitantes de asilo. A 30 euros por persona, es un negocio de casi un millón de euros diarios."Aquí comemos, hacemos algo de deporte, liberamos la mente", explicó a la AFP Ebou Cham, un gambiano de 21 años, mientras se entrenaba en el pequeño gimnasio de Villa Mokarta.El hotel tiene también futbolín, televisión vía satélite, wifi gratuito y un huerto que cultivan los propios inmigrantes."Ayuda a olvidar el pasado y la razón por la que nos fuimos de nuestra tierra", contó este africano que llegó en enero pasado a Italia tras una terrible odisea de tres meses durante la cual atravesó el desierto y el Mediterráneo.La Villa Mokarta es solo una de las 32 estructuras turísticas, entre ellas varios hoteles, residencias de vacaciones o de ancianos y escuelas abandonadas que han sido transformadas en el último año en alojamiento para inmigrantes.

El negocio de la migración en Sicilia (AFP)

Para Salvatore Cascia, es una forma de dar "oxígeno" a la economía local, fuertemente debilitada por la recesión y la crisis. Sin embargo, estas estructuras se abren a menudo en las zonas más desfavorecidas, donde la presencia de migrantes cristaliza la ira.

Organizaciones humanitarias como Caritas han advertido de los riesgos de que la mafia quiera apropiarse de ese flujo de dinero en las tierras pobres donde reina. "Corre mucho dinero, millones de euros, entregado sin licitaciones, sin verificar que se cumplan los requisitos antimafia", denunció Mario Michele Giarrusso, senador siciliano del Movimiento Cinco Estrellas, un partido antisistema fundado por el excómico Beppe Grillo.

"Es un escándalo, y más en una región como Sicilia. íEl riesgo es enorme!", agregó.Malas condiciones. Numerosas investigaciones han revelado que en algunos de esos centros los inmigrantes viven hacinados, entre la suciedad, y apenas reciben alimento. Sin llegar a esos extremos, muchos centros fueron montados con fondos mafiosos y funcionan con proveedores "amigos", aseguró.Para Don Sergio, dirigente de Caritas en Palermo, lo peor es que "muchos tratan de hacerse dinero a costa de ellos", ahorrando en gastos como el apoyo psicológico, clave para estas personas que huyen de guerras y persecuciones."Son gente que ha sido explotada, violada, y no solo las mujeres. Han viajado hasta Italia en busca de una vida mejor y terminan abandonados: la angustia crece, todo ello lleva a cometer actos violentos", advierte.La lentitud de la burocracia, que se toma mucho tiempo para tratar las solicitudes de asilo, les obliga a vivir en esta provisionalidad."Llevo nueve meses aquí. Mi vida es comer y dormir, comer y dormir. La espera es agotadora. Tengo una deuda con los italianos, que me salvaron la vida. Quiero pagarla trabajando", dijo Lamin Colley, otro gambiano de 22 años alojado en Villa Mokarta.Para el senador Giarrusso, no se trata solo de un atasco administrativo, sino también de la presencia de organizaciones mafiosas detrás de estas estructuras que proliferan."Les interesa que lleguen muchos y que permanezcan meses. Cuanto más tiempo se quedan más dinero ganan", explicó."¡Es todo un negocio! Esos inmigrantes arriesgan la vida en el mar para terminar enriqueciendo a la mafia italiana.", lamentó el parlamentario.

  • Comparta este artículo
Mundo

Alojamiento de inmigrantes, un negocio en auge en Italia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota