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Alberto II Abdicó Ayer en favor de su hijo Felipe

Nuevo rey de Bélgica asume reto de liderar una nación dividida

Actualizado el 22 de julio de 2013 a las 12:00 am

Al tímido monarca le corresponde buscar la cohesión. Su padre pide apoyo al pueblo

Su llegada al trono ocurre cuando se cuestiona en Europa papel de monarquías

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Nuevo rey de Bélgica asume reto de liderar una nación dividida

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Bruselas.AFP El nuevo rey de los belgas, Felipe, se ha preparado para su nuevo papel desde hace varios lustros, pero aún debe demostrar que tiene el carácter necesario para reinar en un país que está dividido.

Los nuevos reyes   saludaron ayer desde el palacio real, en Bruselas.  | EFE
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Los nuevos reyes saludaron ayer desde el palacio real, en Bruselas. | EFE

“Hoy continúo una dinastía de seis reyes, entre ellos mi padre, el rey Alberto II”, dijo ayer, al prestar juramento para el cargo.

Bélgica es una nación dividida entre valones francófonos, al sur del país, y los nacionalistas flamencos, en el norte, poco adeptos a la monarquía.

Por este motivo, en su discurso de despedida tras 20 años en el trono, Alberto II pidió a los belgas que que mantengan “la cohesión” del país y que apoyen a su hijo Felipe.

Nacido en Bruselas el 15 de abril de 1960, Felipe, de 53 años, fue educado para ser rey desde pequeño.

Su tío, el rey Balduino, que no tuvo descendencia, lo había preparado para la difícil tarea.

En 1993, tras la muerte repentina de Balduino, a la edad de 62 años, había quienes pensaba que Felipe, de 33, lo iba a suceder en el trono.

Sin embargo, la sucesión se decidió a favor de su padre Alberto II debido a que muchos consideraban que Felipe, aún soltero, no estaba preparado para el trono.

Y es que el lugar de su padre no será fácil de llenar pues Alberto II tuvo una activa participación en una de las peores crisis políticas de esta nación.

En 2011 y gracias a la presión del entonces monarca, la clase política puso fin a un periodo de más de 500 días en los que Bélgica no tuvo gobierno.

En los días pasados, el palacio real belga ha venido destacando que el nuevo rey Felipe tiene una amplia experiencia en afianzar la imagen de su país en el extranjero.

Pero, aun así, su carácter tímido y soso le puede jugar en contra en un país fragmentado.

Al menos tiene una aliada, su esposa, la carismática Matilde, que es la primera reina de origen belga desde la escisión del país de Holanda en 1830.

El príncipe llega además al trono en momentos en que toda Europa se interroga sobre el papel de las monarquías en el continente.

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