Mundo

Santiago de Compostela, galicia

Dolor en el lugar de la tragedia ferroviaria

Actualizado el 28 de julio de 2013 a las 12:00 am

La gente acude al sitio para rezar o, simplemente, mirar los escombros

Aunque ya se reanudó el servicio, todavía queda buena parte del convoy

Mundo

Dolor en el lugar de la tragedia ferroviaria

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Santiago de Compostela, España. AFP. Tres días después de la peor tragedia ferroviaria en décadas en España, los habitantes de Santiago de Compostela y de toda Galicia, acuden al lugar del desastre, muchos con lágrimas, para rezar en silencio o simplemente por curiosidad.

“Nos imaginábamos que ya estaba todo limpio y acabamos de ver que el primer convoy está todavía allí. Te da así un poco de escalofrío pensar todo lo que se pudo haber vivido aquí, en ese día y esa noche terrible” del miércoles, dice Celia Rosende, apuntando a lo lejos hacia la máquina del tren de morro alargado y parabrisas completamente roto, que sigue sobre las vías.

Ofrendas y mensajes de consuelo fuera de la catedral de Santiago. | AP.
ampliar
Ofrendas y mensajes de consuelo fuera de la catedral de Santiago. | AP.

78 persoans murieron en el accidente ferroviario

Esta empleada de la Universidad de Santiago de Compostela se ha detenido en el lugar del accidente con su esposo y una pareja de amigos camino del centro de Santiago. Su madre, de 81 años, se ha quedado en el coche: “La abuela no quiere verlo”, dice.

Parejas, grupos de amigos, familias con niños: hay un goteo continuo de gente que acude desde el jueves para ver los restos de la tragedia desde el pequeño puente sobre las vías, en el que se han colocado cuatro ramos de flores.

“Santiago somos todos, somos un pueblo pequeño con gente grande”, se puede leer en uno de ellos, en un homenaje a los vecinos del barrio santiagués de Angrois, que fueron los primeros en ayudar a las víctimas del accidente.

Ofrendas por víctimas del tren (AFP)

Siguiendo un pequeño camino, la gente puede acercarse hasta ver prácticamente desde encima la locomotora que sigue tirada en las vías. En la verja que impide pasar hasta ella, se han colgado también otros ramos.

En el lugar del desastre, una partede un vagón ha sido colocado en un tren de mercancías aparcado a su lado y, detrás, protegida por cordones policiales, continúa la enorme grúa que desde el jueves ha estado sacando vagones siniestrados de la vía.

“Es horrible, horrible”, murmura María Lourdes Torreira.

  • Comparta este artículo
Mundo

Dolor en el lugar de la tragedia ferroviaria

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota