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La espontaneidad del Papa pone en aprietos a sus guardaespaldas

Actualizado el 20 de marzo de 2013 a las 12:00 am

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La espontaneidad del Papa pone en aprietos a sus guardaespaldas

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Ciudad del Vaticano. AFP. La espontaneidad del papa Francisco, que se salta con frecuencia el protocolo para saludar a los fieles o besar a un bebé, supone un reto y un quebradero de cabeza para sus servicios de seguridad.

“El papa Francisco no decepciona a sus admiradores. Se dirige a pie a la multitud que lo espera en las barreras del Vaticano. Los servicios de seguridad están al borde de un ataque de nervios”, relató el periódico italiano Il Fatto Quotidiano , recordando una misa en los primeros días del pontificado.

La célebre Guardia Suiza y la Gendarmería del Vaticano, que se ocupan de la seguridad de los pontífices, tendrán que acostumbrarse: el primer Papa latinoamericano reafirmó desde su primer día su voluntad de seguir siendo espontáneo y se niega a “encerrarse” entre sus guardaespaldas.

Preguntado por su seguridad, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, explicó que no se pueden imponer medidas de seguridad a un Papa: “Hay que respetar el estilo personal de cada uno”.

La responsabilidad de la seguridad de los pontífices está en manos de cerca de 100 guardias suizos, el ‘ejército’ de la Santa Sede, con el apoyo de 100 gendarmes del Vaticano y 140 policías italianos.

La dificultad para los servicios de seguridad es encontrar un equilibrio entre la protección y la libertad de movimientos para que Francisco pueda estar en contacto con la gente.

La dificultad es todavía mayor teniendo en cuenta que el Papa se mueve con frecuencia en lugares abiertos, empezando por la plaza de San Pedro, con capacidad para 250.000 personas, donde tuvieron lugar varios incidentes en la historia reciente.

El más grave fue el atentado cometido contra Juan Pablo II en 1981, cuando el turco Mehmet Alí Agca le disparó y lo hirió en un costado. Desde entonces existe un “papamóvil” blindado con ventanas a prueba de balas. Aun así, Francisco prefirió ayer dar una vuelta por la plaza en un jeep totalmente descubierto.

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