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Sergio Ramírez: Daniel Ortega apuesta a un régimen corporativo más que a una democracia

Actualizado el 16 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

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Sergio Ramírez: Daniel Ortega apuesta a un régimen corporativo más que a una democracia

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Nicaragua vive un “deterioro” de su institucionalidad política y este hecho puede llevarla a situaciones impredecibles; el escritor y ex vicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez Mercado no oculta que esto le preocupa.

Las reformas a la Constitución, que el Parlamento aprobó la semana pasada en primer debate, pasaron a golpe de tambor, gracias, por un lado, a la mayoría amplísima del Frente Sandinista (63 de 92 diputados), pero también por la debilidad de la oposición y la connivencia del sector empresarial con el Gobierno. Ramírez habló el jueves con La Nación . Este es un resumen.

La Asamblea Nacional aprobó la semana anterior un paquete de 40 reformas a la Constitución en poco más de un mes. ¿Cómo interpreta que este conjunto de cambios haya pasado, en primer debate, en un plazo tan corto?

Es muy fácil explicarlo si uno acude a la idea de un poder único, que es el que dicta lo que se debe hacer y en los plazos que se debe hacer. Uno se pierde si piensa en un régimen institucional, con sus poderes separados que toman sus propias decisiones y establecen sus propios trámites. En un régimen institucional, una reforma de ese tamaño desborda los límites de una reforma parcial y se vuelve una reforma total de la Constitución.

”Se están cambiando artículos de la parte filosófica de la Constitución, los principios que caracterizan a una Carta Magna, y eso siempre corresponde a una reforma total. Todo este cortinaje se ha organizado solamente con la intención de prolongar o permitir que exista la reelección presidencial indefinida, con la idea de que el presidente tenga más poderes de los que tiene ahora, que puede emitir decretos ejecutivos con carácter de ley, que los militares puedan pasar a puestos de gobierno. Esto busca reforzar la alianza política que el presidente Ortega pretende con el Ejército y la Policía”.

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¿Qué tipo de Estado vislumbra usted para Nicaragua de hacerse efectivas esas enmiendas?

Lo que el presidente Ortega y su esposa querrían es un Estado que ellos llaman de democracia directa; para ellos, la democracia representativa no tiene crédito. Quisieran una democracia directa donde el poder se ejerza por medio de ellos y desde allí hacia abajo a asambleas regionales, comités de barrios, etc., dado que a la democracia representativa no se le da crédito dentro de esta ideología.

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¿Estaríamos hablando de un Estado corporativo?

Eso (un Estado corporativo) lo comencé a vislumbrar cuando se hablaba de los gabinetes de familia y sobre todo porque para nadie en Nicaragua es oculto que existe una alianza entre la cúpula de la empresa privada con la familia gobernante, y entonces se abrieron artículos de la Constitución a una reforma dándoles participación a las cámaras en distintas instancias nacionales y regionales.

El asunto más polémico de las reformas es la reelección presidencial indefinida. ¿Cuál es su análisis?

Los defensores del Gobierno alegan a favor de la reelección indefinida que existe en otros países, lo cual es cierto, pero otros países no tienen las debilidades o las grandes fallas geológicas que tiene la institucionalidad en Nicaragua.

”¿Qué tenemos enfrente? Una Constitución hiperpresidencialista, sobre todo ahora tras estas reformas. Además, todos los poderes del Estado bajo el control o la voluntad de una sola persona. Por otro lado, la Contraloría General de la República no tiene ninguna independencia, la Asamblea Nacional con una mayoría más que absoluta para reformar la Constitución y ya no se diga el Consejo Supremo Electoral, que todos conocemos sus procedimientos oscuros y dudosos”.

¿Ha entrado Nicaragua en una regresión democrática? ¿Ve alguna similitud con el modelo autoritario de la dinastía somocista?

Lo que veo es la voluntad cerrada de permanecer en el poder pasando por encima de la Constitución o adaptando la Constitución a la voluntad del que quiere quedarse. Porque lo que hizo Ortega antes fue que su Corte Suprema de Justicia dictara una resolución diciendo que el artículo de la Constitución que prohibía la reelección no valía y lo declaró inconstitucional.

”Hay un deterioro institucional y esto abre situaciones futuras impredecibles. De momento, la conciencia pública se encuentra adormecida, la gente que lucha por su vida diariamente no está preocupada por los aspectos de la vida democrática. El régimen ‘regalista’, el régimen de prebendas de Ortega ha ido creando una descomposición en la sociedad. Hay gente que se atiene mejor a lo que recibe que arriesgarse a perder lo que recibe”.

En el debate sobre la reelección, ¿cómo evalúa la participación de la oposición y los empresarios?

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La oposición existe, lo que pasa es que está desarticulada y diezmada; en primer lugar, por la manipulación del sistema electoral. Los partidos políticos han sido debilitados, han sido diezmados, han estado sujetos a la corrupción, manipulados. Lo que hay en el país son unas cuantas figuras de credibilidad, pero que no son suficientes para extenderla a lo que una sociedad democrática se llama oposición.

”La opción de Ortega es un régimen corporativo más que una democracia representativa. Ortega les ha venido echando tierra a los partidos políticos porque no cree en este sistema de alternancia en el poder y, por lo tanto, prefiere un entendimiento con otro poder, que es el poder económico y por eso vamos hacia el sistema corporativo.

”Ahora no hay una contraparte política porque está diezmada; ahora, los acuerdos fundamentales son la cúpula empresarial. Es una situación muy sui géneris en América Latina. Los empresarios perdieron visión estratégica, mirar hacia el largo plazo, y no miran más allá de su propia nariz, de la conveniencia del día a día (negocios con Venezuela, concesiones, consulta de leyes, ejemplifica).

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Víctor Hugo Murillo S.

vhmurillo@nacion.com

Editor de El Mundo

Editor en la sección Mundo de La Nación. Periodista graduado por la Universidad de Costa Rica. Además realizó estudios de Historia. Escribe sobre temas relacionados con el acontecer internacional.

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