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‘Jet’ se estrella en zona desértica de Malí, África

Tercera tragedia aérea en una semana mata a 116 personas

Actualizado el 25 de julio de 2014 a las 12:00 am

Aparato, operado por Air Algérie, hacía la ruta entre Burkina Faso y Argelia

Se cree que la causa del accidente fue el mal tiempo que imperó en la noche

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Tercera tragedia aérea en una semana mata a 116 personas

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Desaparece avión de Air Algerie en Malí (AFP)

Uagadugú, Burkina Faso.AFP y AP. La aviación sufrió ayer la tercera tragedia en una semana.

Esta vez fue un avión de Air Algérie el que se estrelló por razones desconocidas, con 116 personas a bordo, cuando viajaba de Burkina Faso a Argelia, un vuelo de madrugada previsto para cuatro horas de duración.

La nave fue hallada después en Malí en una zona desértica.

“Acabamos de hallar el avión. Los restos fueron localizados a 50 km al norte de la frontera de Burkina Faso”, dijo el general burkinés Gilbert Diendiéré.

Avión desaparecido
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Avión desaparecido (Infografía GN)

El aparato, alquilado a la compañía española Swiftair, llevaba 110 pasajeros –51 de ellos franceses– y seis tripulantes españoles.

El canciller francés, Laurent Fabius, indicó que la aeronave perdió contacto con las torres de control después de señalar que debía “salirse de su ruta por razones meteorológicas”.

Un controlador aéreo en Malí confirmó que hubo “fuertes tormentas” durante la noche.

“El avión estaba cerca de la frontera argelina cuando se pidió a la tripulación que desviara el rumbo porque había mala visibilidad y para evitar una colisión con otro avión “ que volaba de Argel a Bamako”, dijo una fuente.

El avión, un McDonnell Douglas 83 para 165 pasajeros, con 18 años, había sido sometido a controles en Francia hace dos o tres días y estaba en buen estado, aseguró la Dirección General de la Aviación Civil francesa.

Swiftair tiene 30 naves y es propietaria de este avión desde el 2012; entre otros, se lo ha alquilado a Naciones Unidas.

Hace una semana, un avión malasio sufrió una tragedia cuando fue derribado por un misil mientras volaba sobre Ucrania. Murieron 298; el miércoles, otra nave taiwesa se estrelló en un viaje local y fallecieron 48. Si se agregan los 116 ocupantes de ayer, en ocho días suman 462 fallecidos.

Otras posibilidades. Air Algérie había anunciado la pérdida de contacto con el aparato 50 minutos después de que despegó.

Según Air Algérie, entre los pasajeros y tripulantes había 51 franceses, 24 burkineses, ocho libaneses, seis argelinos, seis españoles, cinco canadienses, cuatro alemanes y dos luxemburgueses.

Varios medios internacionales informaron de que en el avión iba la hija del presidente cubano, Raúl Castro, Mariela Castro, quien luego apareció ante la prensa en La Habana y denunció un “show mediático” sobre esta información.

En Beirut, una fuente oficial había declarado que al menos 20 libaneses viajaban as bordo del aparato siniestrado.

Mala racha. La seguidilla de desastres tiene el potencial de catapultar los decesos ocurridos en las aerolíneas a más de 700 en 2014; que es la mayor cantidad de muertes ocurridas por accidentes aéreos entre 2010 y 2014, y eso sin contar con que este año apenas va por la mitad.

El analista de la industria de la aviación, Robert W. Mann Jr., dijo en Washington que no espera que estos eventos vayan a disuadir a los viajeros de volar.

“Todos estos eventos son trágicos, pero el consumidor mundial de viajes aéreos tiene una memoria muy corta y muy focalizada en los mercados nacionales en los que vuela ” , dijo. “El 99% de los pasajeros nunca va o vuela a los lugares donde estas cosas suceden. Esto no es un problema para la mayoría que por eso continúan volando a pesar de estos titulares de prensa” .

Pasajeros entrevistados por The Associated Press dijeron que no se encontraban especialmente preocupados con el tema de la seguridad aérea.

“Podría pasar todos los días o dejar de pasar” , dijo Bram Holshoff, pasajero holandés en el aeropuerto de Tegel, en Berlín. “Es un poco exagerado que haya sucedido tres veces esta semana, pero para mí nada va a cambiar” .

Lam Nguyen, de 52 años, de Tahití, quien se dirigía a Los Ángeles desde el aeropuerto Charles de Gaulle, París, dijo que volar es una manera de viajar “ muy segura” . “Si algo va a suceder, va a suceder... Eso no me impide volar ”.

El derribo del vuelo de Malaysia Airlines 17 sobre Ucrania ha suscitado dudas sobre si las compañías aéreas y las autoridades de aviación de los países respectivos han cambiado las rutas de vuelo con la suficiente rapidez cuando estallan disturbios en países en conflicto, que amenacen la seguridad de los vuelos.

Pero el consultor de seguridad en la aviación, John Cox, expiloto de una aerolínea e investigador de accidentes, dijo que no ve ninguna conexión entre ese evento y otros desastres ocurridos.

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