Mundo

Reconocimiento a seis décadas de labor

Premio a Unión Europea impulsa continuidad de singular proyecto

Actualizado el 13 de octubre de 2012 a las 12:00 am

Grupo se considera símbolo de reconciliación luego II Guerra Mundial

Noruega, anfitrión del Nobel de la Paz, se negó dos veces a adherirse a la UE

Mundo

Premio a Unión Europea impulsa continuidad de singular proyecto

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Bruselas. AFP. El Nobel de la Paz ocurre en un momento de gigantescos desafíos para la Unión Europea, acorralada por una prolongada crisis económica y desafíos diplomáticos que hacen temblar los cimientos de un proyecto que se gestó hace más de 60 años.

“Es una distinción que debería haberse otorgado hace tiempo”, estimó Jean-Dominique Giuliani, presidente de la Fundación Robert Schuman, que lleva el nombre del político francés que en mayo de 1950, cinco años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, declaró la creación del pilar del proyecto europeo.

Una iniciativa que “trajo la paz a un continente devastado por guerras, en el que se vivieron horrores que culminaron en el siglo XX con dos ideologías totalitarias y dos conflictos mundiales terribles”, estimó.

“La UE gestó algo que no existía en la historia de la humanidad, la unificación pacífica de un continente”, basada en el pacto franco-alemán para poner punto final a las guerras, añadió.

El inicio. Pasaron más de 60 años de la declaración Schuman y 55 años del Tratado de Roma de 1957, que sentó la base jurídica de la UE. En un principio fueron seis países (Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Alemania y Luxemburgo). Hoy son veintisiete los que integran la institución.

La UE logró “superar las guerras y divisiones”, destacó su presidente Herman Van Rompuy.

Pero el reconocimiento coincide con una prolongada crisis económica, una recesión y desempleo que se agravan en los países del sur, y que tienen a países como Grecia y España contra la pared.

Son cada vez más los países europeos que se desgarran entre las medidas de austeridad impuestas por Bruselas y el profundo malestar social que deja en sus ciudadanos el sacrificio.

“Es un premio realmente extraño y más en este momento de crisis y controversia sobre las políticas económicas y financieras de la Unión Europea”, opinó Mariano Aguirre, director del Centro de Paz NOREF, basado en Oslo.

De todas maneras, “internamente ha sido un proyecto exitoso, que logró mantener la paz entre sus miembros a través de acuerdos económicos, políticos, sociales, culturales y de seguridad”, admitió.

El galardón es llamativo incluso teniendo en cuenta que Noruega, país anfitrión del Nobel de la Paz, se negó a adherir a la UE después de dos consultas (1972 y 1994).

PUBLICIDAD

Los dirigentes europeos repiten hasta el cansancio que solo más Europa, basada en los pilares de una unión fiscal, bancaria y política federalista, salvará al continente y evitará el hundimiento del proyecto, en medio de una corriente de euroescepticismo que no deja de ganar adeptos.

  • Comparta este artículo
Mundo

Premio a Unión Europea impulsa continuidad de singular proyecto

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota