Mundo

Librero

Letras ilustradas

Actualizado el 03 de junio de 2012 a las 12:00 am

Zeneida Montanaro Alfaro

Pinceladas de luz y sombra Poesía y cuentoAlma Huetar, 2012Pedidos: 2269-8366

Mundo

Letras ilustradas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Letras ilustradas - 1
ampliar
Letras ilustradas - 1

magdalenadvv@gmail.com Pinceladas de luz y sombra (2012), edición póstuma de Zeneida Montanaro Alfaro, constituye el segundo libro de literatura infantil escrito por esta autora ramonense, que en 1995 había publicado La casita voladora .

Ambos textos reúnen poemas y narraciones en las que está presente su vocación de maestra preocupada por transmitir valores positivos que contribuyan a transformar a sus lectores en personas capaces de construir un mundo mejor.

Este libro fue publicado por Alma Huetar, editorial de la fundación El Ramonense, y se presentó el 31 de marzo del 2012 en el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer.

Un acierto importante de esta obra es constituirse en un trabajo conjunto, realizado de forma armoniosa, en el que la literatura y la ilustración se presentan de manera agradable y entretenida a los niños. En este caso en particular, el libro es un espacio donde se conectan inteligentemente las palabras y las imágenes.

Zeneida Montanaro y la dibujante Melisa Herrera ofrecen al público infantil dos modos de expresión, dos lenguajes, en los que la palabra y la imagen cabalgan juntas para ir construyendo los significados. Si bien fueron primero las palabras, las ilustraciones creadas para los poemas y los relatos no pueden verse como un lenguaje secundario pues en ellas se animan las figuras, proporcionado una dimensión lúdica al proceso de lectura.

La población infantil –acostumbrada en la actualidad a múltiples códigos de expresión como los ofrecidos por el cine, el texto publicitario y los videojuegos– se siente atraída por las manifestaciones artísticas en que todos los elementos que las integran han sido pensados para desarrollar su sensibilidad estético-creadora, desde los colores escogidos, hasta los tipos de letra y la manera en que estas son diagramadas en el texto.

Por ejemplo en los poemas “Ronda de las madres por la paz”, “Ronda de junio”, “Zapatitos” y “Banderita”, las palabras dejan de estar quietas y, gracias al trabajo gráfico, se animan para danzar en el espacio del texto.

En el poema “Banderita” las frases que lo componen semejan el movimiento que da el viento a la bandera, logrando así que el ritmo poético sea expresado por medio de la diagramación.

PUBLICIDAD

Es importante destacar que Zeneida Montanaro escribió estos poemas y cuentos debido a la carencia de textos literarios referidos a la realidad costarricense. Ella formó parte de un grupo de escritores con nombres como Carlos Luis Sáenz, Carmen Lyra, Adela Ferreto y Emma Gamboa, a quienes las necesidades educativas los llevaron a la escritura literaria.

En lo referente a Zeneida Montanaro, su preocupación por la enseñanza la indujo al rescate de valores como la solidaridad, la ternura y el amor por la naturaleza, principalmente el mar, las plantas, las nubes y la lluvia.

Asimismo, se preocupó por el amor a la patria y aquellos símbolos que la caracterizan, como la bandera y el héroe nacional Juan Santamaría.

En cuanto a sus narraciones, en ellas hay elementos que nos acercan por un lado al realismo y por otro al mundo de lo maravilloso.

En “Ecos y trazos de la pampa” el abuelo cuenta el relato del potranco Canelo, en el que el misterio y el dolor son parte de la atmósfera creada en el texto, y además, la muerte se describe como consecuencia inevitable en la historia de los personajes.

En contraste, “La vaquita negra” es un relato en el que podemos leer como texto madre el cuento “La Cenicienta”, de Charles Perrault, pero la versión de Montanaro introduce nuevos elementos y recursos mágicos, como los confites mágicos que hacían dormir a la hermanastra de Dora y la vaquita negra con poderes mágicos que le había dado su hada madrina.

Abrir las páginas de este libro es pactar con la ficción, estar atentos a la narración verbal y la narración visual, descifrar palabras y gestos, colores y movimientos.

Cada página invita a continuar y, por ende, a descubrir nuevos significados. Este trabajo, armonía entre diagramación, ilustración y escritura, conduce a quienes se acerquen a él a vivir el acto de leer como una aventura placentera.

  • Comparta este artículo
Mundo

Letras ilustradas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota