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Disturbos abren interrogantes sobre integración de inmigrantes

Desempleo atiza malestar y tensiones sociales en Suecia

Actualizado el 28 de mayo de 2013 a las 12:00 am

El 27% de los menores de 24 años en ese país está sin trabajo

Delincuencia y otros problemas se enquistan en barrios pobres de Estocolmo

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Desempleo atiza malestar y tensiones sociales en Suecia

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Husby, Suecia. AFP. El cuidado césped y las jardineras del barrio de Husby, en Estocolmo, epicentro de los incidentes de los arrabales de la capital sueca, esconden el malestar de los jóvenes que se enfrentan a un alto desempleo.

Una semana de tensiones en estos barrios de inmigrantes pobres abren interrogantes sobre la integración en Suecia, donde el 15% de la población es de origen extranjero.

En los edificios de Husby, construidos en los años 70, florecen las antenas parabólicas en los balcones, hay verjas en algunas ventanas y puertas blindadas en muchas casas, y uno que otro grafiti en las paredes que el ayuntamiento trata de limpiar rápidamente.

El barrio tiene algunos comercios, que le dan un aire de cosmopolitismo. En Symba Afro Caribbean Cosmetics, Saron Haile, que lleva tres años en Suecia , prefiere hablar inglés antes que sueco. “Solo trabajo aquí algunas veces por la mañana”, dice.

Husby es un producto del Miljonprogrammet (“Programa del millón”), ambicioso plan de diez años lanzado en 1965 que iba a proporcionar vivienda social a las clases populares.

Los apartamentos prometidos se construyeron aquí, en una de las ciudades más caras del mundo, pero este éxito del gobierno socialdemócrata se vio rápidamente empañado por la delincuencia y la concentración de problemas sociales en los nuevos barrios.

Obstáculo socioeconómico. Las clases medias los abandonaron y centenares de miles de exyugoslavos, iraquíes, afganos y somalíes, entre otras nacionalidades, se fueron a vivir allí.

El simple hecho de vivir en una dirección “negativa”, es, según los sociólogos, uno de los principales obstáculos para que los inmigrantes hallen empleo en las mismas condiciones que otra gente.

Entre los suecos inmigrantes de segunda generación, muchos explican que tienen dificultades para llegar al final de un proceso de selección para un trabajo.

“Queremos trabajo”, confirma Jamil, habitante de Husby de origen iraquí de 22 años,.

Suecia es considerada un modelo en Europa por su bajo nivel de desempleo (8,2% en abril), situación que no es igual en el caso de los jóvenes, pues el 27,2% de los menores de 24 años está en paro.

Incluso en el caso de trabajos poco cualificados, los inmigrantes tienen problemas para ser contratados, dice Jamil. “Hay una infracción menor de estupefacientes muy extendida en Husby, y eso te persigue por 10 años, aunque digan que es menor”.

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Los jóvenes hartos “sentían que tenían que actuar para atraer la prensa aquí, para que vengan los altos mandos de la policía, para revertir la situación. De pronto, los últimos días han sido muy interesantes. Husby está en el mapa”, manifiesta.

Daniel, trabajador social de 24 años, explica cuán difícil le resulta encontrar un trabajo con la mala reputación de su barrio. “Desgraciadamente, solo he conseguido trabajo cuando decía que venía de Akalla o Kista”, dos barrios próximos con mejor nombre.

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