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Cambios en la dirigencia comunista

Corrupción en China se difunde sin censura

Actualizado el 06 de enero de 2013 a las 12:00 am

Limpieza política del nuevo gobierno se nota, pero no llega a los altos cargos

Medios han estado publicando una vertiginosa serie de escándalos

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Corrupción en China se difunde sin censura

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                         La mayoría de los escándalos recientes fueron descubiertos por periodistas, ciudadanos anónimos o disgustados miembros de la dirigencia. | AFP.
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La mayoría de los escándalos recientes fueron descubiertos por periodistas, ciudadanos anónimos o disgustados miembros de la dirigencia. | AFP.

Pekín. El País, Uruguay. GDA. Los chinos se han acostumbrado a cuentos de voraces funcionarios que acumulan apartamentos de lujo, relojes suizos de $30.000 o suficiente dinero robado para comprarle un Porsche a su amante.

Pero cuando circularon por Internet imágenes de un funcionario de rostro bulboso del Partido Comunista (PCCh) en el sureste de China teniendo relaciones sexuales con una joven de 18 años, a finales del mes pasado, incluso los más curtidos tomaron nota. También los vigilantes locales del Partido que ordenaron su destitución.

Estos han sido tiempos particularmente desgarradores para funcionarios chinos que engañan, roban y sobornan. Desde que el burócrata local Le Zhengfu se convirtió en una celebridad a regañadientes aquí, una sucesión de otros ha sido expuesta públicamente. Y pese a los usuales lamentos de inocencia, la mayoría han sido removidos del puesto o cargo.

En las semanas transcurridas desde que el PCCh elevó una nueva lista de altos dirigentes, los medios del Estado, a menudo alimentados por vigilantes independientes, han estado presentando una vertiginosa serie de escándalos.

Entre los destacables está un funcionario asistente de distrito en la provincia de Shanxi que procreó 10 hijos con cuatro esposas; el jefe de una prefectura de Yunnan que consumía opio y se las ingenió para acumular 23 hogares, incluidos seis en Australia; y un burócrata de Hunan con $19 millones en activos que no pudo explicar, quien que una vez le regaló a su hija $32.000 en efectivo por su cumpleaños.

Algo ha cambiado. “Ya empezó la tormenta en contra de la corrupción”, publicó el Diario , órgano del partido, en su sitio web .

La oleada de revelaciones sugiere que la nueva dirigencia china puede ser más seria que sus predecesores con respecto a tratar de controlar el amiguismo, sobornos y libertinaje que aflige a empresas paraestatales y gobiernos locales, llegando justo a los desaliñados comités vecinales que supervisan la salubridad.

Los esfuerzos comenzaron apenas unos cuantos días después de que Xi Jinping, quien acaba de ser nombrado jefe del Partido Comunista y el próximo presidente de China, advirtió que si no se lograba reducir la corrupción el control del partido sobre el poder podría ponerse en riesgo.

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“Algo ha cambiado”, dijo Zhu Ruifeng, periodista de Pekín que ha expuesto más de cien casos de presunta corrupción en su sitio web , incluyendo los esfuerzos de Le. “En el pasado, podían necesitarse 10 días para que un funcionario involucrado en un escándalo sexual perdiera su empleo. Esta vez, había salido en 66 horas”.

La promiscuidad de Qi Fang, el jefe de seguridad pública de una pequeña ciudad en el lejano oeste, probablemente merece un premio por originalidad. Este mes, un detective de Internet reveló que Qi tenía a dos jóvenes hermanas como sus amantes. Casualmente, estas hermanas también habían obtenido empleos en el departamento de Policía y compartían un apartamento financiado por la ciudad.

Qi perdió su puesto pero no sin antes haber negado cualquier fechoría y corrigiendo un detalle de la historia: las hermanas no eran gemelas.

Postura. Pese a toda la procacidad asociada con los escándalos más recientes, los analistas dicen que aún es muy pronto para saber si Xi y otros altos dirigentes tienen el estómago para librar una guerra sin límites en contra de la extendida corrupción del partido.

Destacan que la mayoría de los escándalos recientes fueron descubiertos por periodistas, ciudadanos anónimos o disgustados colegas que publicaron fotos y otros alegatos en Internet, lo que obligó a que las autoridades respondieran.

También es significativo que la mayoría de los expulsados eran funcionarios relativamente menores. El administrador de una importante empresa china de Internet dijo que el PCCh efectivamente estaba induciendo la lucha anticorrupción al negarse a parar las denuncias en línea. Pero dijo que existía un entendimiento implícito en cuanto a que funcionarios de alto rango estaban exentos de esto.

Zhu, el periodista en línea que expone conductas indebidas de funcionarios, también se ha sorprendido al encontrar su sitio intacto a un mes de haber publicado imágenes de hace cinco años en las que un funcionario aparece participando en lujuriosas acrobacias con la joven de 18 años en la habitación de un hotel.

En el pasado, dijo Zhu, su sitio a menudo era bloqueado tras cada revelación, lo cual normalmente era seguido por una amenazadora visita de oficiales de seguridad. “Esta vez, recibí un telefonema de la Policía de Pekín diciendo que habían recibido instrucciones de protegerme”, aseguró, asombrado.

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En la ausencia de cualquier política nueva del gobierno central, muchos chinos han terminado diseccionando las palabras de Xi y Wang Qishan, el nuevo director de la dependencia central que investiga conducta indebida entre miembros del partido.

“En años recientes, algunos países han acumulado problemas por largo tiempo que conducen a la ira e indignación populares, agitación civil y caída de regímenes. La corrupción ha sido un factor de suma importancia en esto”, afirmó Xi durante su discurso de toma de posesión el 15 de noviembre.

Incluso más revelador son los informes de que Wang ha estado exhortando a funcionarios a que lean El viejo régimen y la revolución, de Alexis de Tocqueville, análisis del siglo XIX del desenfrenado exceso entre aristócratas franceses que terminó con la guillotina.

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