Mundo

Cadena humana redobla el desafío a Cataluña

Actualizado el 12 de septiembre de 2013 a las 08:06 am

Cientos de miles presionan a Madrid para pedir referéndum sobre autonomía

Mundo

Cadena humana redobla el desafío a Cataluña

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Mapa de ubicación de Cataluña, España.
ampliar
Mapa de ubicación de Cataluña, España. (William Sanchez)
La enorme cadena humana que atravesó el miércoles Cataluña para reclamar la independencia de la región lanzó un doble desafío, tanto a Madrid, contrario a permitir un referéndum de autodeterminación, como al presidente nacionalista catalán Artur Mas, según los analistas.

Barcelona

"La presión de la movilización de ayer es un desafío formidable no solo para el ejecutivo catalán sino también para el gobierno (conservador) de Mariano Rajoy", resume este jueves el diario El País.

"Los representantes de la voluntad popular, encabezados por los presidentes Rajoy y Mas, deben buscar vías para dar respuesta a ese reto mediante el diálogo con altura de miras", señala el periódico catalán La Vanguardia.

Con la simbólica unión de centenares de miles de personas a lo largo de 400 kilómetros para llamar la atención de la comunidad internacional, la cadena también evidenció que el sentimiento independentista está lejos de apagarse un año después de la multitudinaria manifestación de Barcelona.

"Rajoy hace un año pensaba que el transcurso del tiempo iba a favorecer sus intereses y es evidente que no es así. El transcurso del tiempo ha consolidado la posición independentista", explica el profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Barcelona, Joaquim Molins.

Según Molins, el jefe de gobierno "tiene que mover ficha y contemplar una vía de negociación que va a estar centrada en la financiación".

El gobierno catalán está enfrentado con el gobierno de Rajoy desde que éste rechazó en setiembre de 2012 negociar un "pacto fiscal" que otorgara mayor autonomía financiera a esta importante región nororiental que cuenta con cerca de una quinta parte de la riqueza del país.

Desde entonces, Artur Mas, moderado en sus inicios, endureció el tono, aupado por la izquierda independentista, convertida en segunda fuerza parlamentaria de la región, que le exige un referéndum de autodeterminación en 2014.

"En estos momentos, un pacto fiscal ya no es suficiente. Desde un punto de vista social, no hay dudas. La movilización de ayer no era por un financiamiento, sino que quiere ir mucho más allá", explica Jordi Matas, catedrático de ciencias políticas en la Universidad de Barcelona.

"En este momento el pacto fiscal ya no arregla el problema", insistió Mas el miércoles, señalando que "cualquier solución para Cataluña pasa por las urnas, pasa por una consulta, pasa por un referéndum".

PUBLICIDAD

La presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la asociación independentista que organizó la cadena, Carme Forcadell, reiteró la misma petición el miércoles.

"Pedimos a nuestras instituciones (...) que convoquen la consulta para el año 2014, no queremos ni podemos esperar más", clamó en Barcelona ante miles de personas blandiendo banderas independentistas.

Pero pese al compromiso reivindicado una y otra vez por Mas, la semana pasada el presidente catalán, tras reunirse en secreto con Rajoy el 29 de agosto, rechazó celebrar la consulta sin un acuerdo con Madrid y abrió la puerta a celebrar unas elecciones plebiscitarias en 2016.

"Mas se ha dado cuenta que tiene que buscar una vía de acuerdo y que para eso necesita dos años más", dice Molins.

Además, este politólogo apunta que "los soberanistas pensaban que el apoyo de la comunidad internacional sería muy claro", pero se han encontrado con que "a nadie le interesa tener un nuevo foco de inestabilidad en una situación ya inestable para España" en recesión desde mediados de 2011 y con una tasa de desempleo del 26%.

Coincide con él Matas que opina que "hasta que el conflicto no sea mucho más duro, la comunidad internacional no hará mucho".

Por ello, insta a ambos gobiernos a "dar una respuesta política" a la reivindicación del miércoles por el riesgo de encender más el conflicto y aumentar la enemistad.

"Este tipo de reivindicaciones, que no solo están relacionadas con la percepción racional sino que también tienen elementos viscerales y mucha frustración social, pueden terminar con una cierta radicalización política", advierte.

  • Comparta este artículo
Mundo

Cadena humana redobla el desafío a Cataluña

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota