Mundo

Dos de las víctimas regresaron ayer a sus hogares

Barrio de Cleveland se vistió de fiesta para recibir a excautivas

Actualizado el 09 de mayo de 2013 a las 12:00 am

Una de ellas sigue hospitalizada pues su condición de salud parece ser delicada

Televisora afirma que sufrieron abuso sexual, pero Policía no confirma versión

Mundo

Barrio de Cleveland se vistió de fiesta para recibir a excautivas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Cleveland, EE. UU. AFP y EFE. Carteles de bienvenida, globos, abrazos y lágrimas: dos de las tres jóvenes secuestradas por tres hermanos durante una década en Cleveland, Ohio, regresaron a sus casas ayer entre los aplausos y vítores de muchos vecinos.

Dos días después de ser liberadas por un vecino, Amanda Berry y Gina DeJesús se reencontraron con sus familiares, en tanto la Policía interrogó a Ariel (de 52 años), Pedro (54) y Onil Castro (50), sospechosos de plagiar y mantener retenidas a las mujeres durante diez años .

La tercera víctima, Michelle Knight, de 32 años, cuya familia se ha dividido por la tragedia, parece estar en peores condiciones de salud que sus compañeras después de la terrible experiencia vivida y continúa, por el momento, hospitalizada, informó la Policía.

Amanda Berry, de 27 años, llegó poco después del mediodía en un automóvil escoltado por la Policía a la casa de su hermana, con su hija nacida en cautiverio, Jocelyn, de seis años.

Gratitud y privacidad. Pero no fue Amanda, sino su hermana, Beth Serrano, quien habló con los periodistas, mientras los canales de noticias transmitían el acontecimiento en vivo.

“Quiero dar las gracias al público y los medios de comunicación por su apoyo y ánimo en los últimos años. Ahora, nuestra familia querría privacidad para que mi hermana, mi sobrina y yo podamos tener tiempo para recuperarnos”, expresó, antes de estallar en lágrimas.

“Este es un día feliz y también triste para Amanda porque su madre ya no está”, dijo un primo de ambas. La madre de Amanda, Louwana Miller, murió en marzo de 2006, “de dolor” por la pérdida de su hija, según sus allegados.

Dos miembros de la familia de una de las otras jóvenes secuestradas, Gina DeJesús, asistieron al emotivo regreso de Berry.

“Gina está muy tranquila, no habla mucho y todavía no la hemos ido a ver. Queremos dejarla respirar después de todo lo que tuvo que pasar”, manifestó Rosa García, de 50 años, prima de DeJesús.

En la tarde, la muy esperada Gina DeJesús, de 23 años, regresó a su vez a la casa de sus padres. Allí también fue recibida con muchos globos, pancartas y serpentinas.

PUBLICIDAD

Ocultando su rostro debajo de una capucha amarilla, DeJesús salió del brazo de otra mujer del automóvil que la trasladó a su casa. Varias personas coreaban “¡Gina, Gina, Gina!” .

La joven, que tenía únicamente 14 años cuando fue secuestrada, parecía abrumada, pero levantó el pulgar hacia la multitud antes de desaparecer en su casa.

“Me pellizco para creerlo”, declaró Nancy Ruiz, la madre de Gina, muy conmovida.

Tormento en cautiverio. La otra cara de la moneda del sonado caso fueron las primeras revelaciones de la Policía sobre las víctimas.

Ellas fueron sometidas a una reclusión que incluía abusos, cadenas, cuerdas y cerraduras para evitar que escaparan .

El jefe de Policía de la ciudad de Cleveland, Richard McGrath, dio a conocer ayer, en entrevista con la NBC, que los investigadores encontraron cadenas y cuerdas, y “hay confirmación” de que las mujeres estuvieron atadas para evitar que escaparan.

El canal local WOIO informó de que una de las chicas confesó a los investigadores que quedó embarazada en varias ocasiones, pero perdió a los niños por las palizas de su captor. No existe, por el momento, confirmación oficial de esos abusos sexuales.

La Policía no ha hallado restos humanos o indicios de enterramientos en la casa de Ariel Castro, detenido junto con sus hermanos, Pedro y Onil.

  • Comparta este artículo
Mundo

Barrio de Cleveland se vistió de fiesta para recibir a excautivas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota