Proyectos | Formularios | Mapa de proyectos
Sábado 27 de mayo del 2006

 

 

 

 














Arriba: El proyecto total mide alrededor de 214 acres. Bahía Escondida para LN // Centro: Se espera que las obras concluyan en seis años luego de su comienzo.// Abajo: Los futuros compradores serán principalmente jubilados de EE.UU.
Zona sur en espera

Inversión en potencia

Aunque ha estado rezagada, dos proyectos planean despertar su interés

Gustavo Sánchez

Quien escucha hablar de la zona sur del país, muchas veces lo relaciona con inundaciones, calles en mal estado, pobreza y el Depósito Libre de Golfito. Aunque estas situaciones no se alejan de la realidad, está área también es rica en recursos naturales y en la posibilidad de recibir un impulso turístico al mismo nivel que las zonas más desarrolladas del país.

Al parecer la futura puesta en operación de dos megaproyectos (una marina y un aeropuerto) podría servir de gancho para pescar inversiones millonarias en el sur del país.

Aunque más al centro de la provincia de Puntarenas la construcción está en su mejor momento, el rezago de las tierras del sur la ha enmarcado como una de las áreas más pobres del país.

“Los diferentes gobiernos le han quedado debiendo al sur, ya que ni siquiera ha existido una representación política importante para impulsar el desarrollo”, externó Rolando Gamboa, presidente de la Junta de Desarrollo Regional de la Zona Sur (Judesur).

Gamboa se refiere a los cinco cantones que lo conforman: Golfito, Corredores, Osa, Coto Brus y Buenos Aires, que juntos albergan a unos 200.000 habitantes.

Pequeño comienzo. Sitios como Osa y Golfito han despertado el interés de inversiones que se han plasmado en pequeños hoteles o lujosas residencias de actores internacionales, con lo cual se ha disparado el valor del metro cuadrado.

“Las ventas de tierra no están reguladas; así que cualquier persona compra un lote y construye lo que quiera, a cambio de reparar algún camino. Inclusive ofrecen brindar algún servicio a la comunidad con tal de construir con el título de la propiedad en mano”, aseveró.

No obstante, Gamboa externó que a la zona sur le llegará su momento, por lo que es recomendable que en esta etapa incipiente se realice la planificación de un desarrollo que no vaya a salirse de control, para el cual debe comprometerse Gobierno, inversores y comunidad.

Dos de los grandes. Bahía Escondida es el nombre de uno de los dos megaproyectos que pretenden cambiar el escenario de Golfito y por ende el de la zona sur.

Con una inversión de $200 millones se planea construir una villa compuesta por condominios, residencias privadas, balneario, tiendas, restaurantes, hotel y una marina. Aunque ya están listos la mayoría de los permisos, aún falta la luz verde de la Comisión Institucional de Marinas y Atracaderos Turísticos (Cimat).

“ Se estima que la construcción del proyecto generará unos 800 nuevos puestos de trabajo. Una vez finalizado, impulsará 1.500 empleos directos”, dijo Lidia Galimany, administradora del proyecto.

Detrás del proyecto está Hacienda El Dorado, empresa concesionaria de la marina. Hasta la fecha se ha logrado vender el 90 por ciento de la primera etapa que consiste en 49 condominios y 86 atracaderos.

Los condominios valen entre los $300 mil y $800 mil y las residencias privadas desde los $800 mil.

Galimany comentó que han tenido reuniones con la Cámara de Turismo de Osa al igual que con las universidades y capacitadores para preparar a los futuros empleados de Bahía Escondida. Entre ellos el Instituto Nacional de Aprendizaje ofrece cursos afines al tipo de desarrollo.

Otro de los proyectos en los que se fijan las expectativas para el crecimiento es la construcción del aeropuerto internacional de la zona sur.

Si bien ya se estableció la ubicación de la nueva terminal (fincas 8,9 y 10 entre los distritos de Sierpe y Palmar, en Osa), faltan algunos estudios financieros para determinar el costo y la fecha exacta para el despegue de las obras.

La terminal contará con una pista de 3.500 metros de longitud y 60 de ancho, que permitirá el aterrizaje de un Boeing 747 o un Airbus A-340.

Ambos consultados externaron que el futuro aeropuerto dispararía más desarrollos hoteleros en la zona, al igual que atraería empleo, para disminuir la inmigración del campo a la ciudad.

“ Para ello debe haber obras paralelas, desde la prestación de servicios básicos, el arreglo de carreteras y proyectos turísticos sensatos, de la mano con el ambiente”, recalcó Rolando Gamboa.

[ Volver arriba ] [ Puesta en línea: Adriana Quirós ]
© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de Grupo Nación GN S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com

 

Ir a la página de suplemento Metro Ir a la página principal de nacion.com