Arquitectura y latitud
Arq. Carlos Álvarez, colaborador

La latitud es un término que no solo demarca la orientación geográfica de un lugar. Más allá, es un concepto que tiene como punto de partida la razón de ser de los pueblos, su cultura, y manifestaciones construidas.
El primer arquitecto, en Costa Rica, en hablar, publicar y difundir sobre este tema fue Bruno Stagno, creando con ello un ambiente favorable a la idea del contexto para el futuro desarrollo de la obra arquitectónica.
Aunque no fue el primero en diseñar considerando al contexto, sí lo fue en la forma del cómo propagar un pensamiento, creando así una escuela de extramuros universitarios y desarrollando una nueva temática dentro de un contexto que parecía sordo y mudo a las necesidades locales.
En su libro Arquitectura para una latitud, Stagno inicia un largo recorrido, en donde el discurso y la obra construida buscan ser consecuentes una con la otra. En esta obra, el arquitecto establece que la arquitectura diseñada para una latitud es ante todo una arquitectura adaptada. Es a través de este principio básico que Stagno inició una cruzada ideológica en momentos críticos para la arquitectura costarricense.
Durante la década de los 80, Stagno convocó, a través del CFIA, a los primeros congresos ideológicos de arquitectura regional, donde los principales arquitectos teóricos la tinoamericanos se unieron para evaluar las condiciones reales de la región.
Valiosos aportes. Hacia el final de la década, se fundó el Instituto de Arquitectura Tropical bajo la dirección de Jimena Ugarte, y con él, se inició un nuevo programa, que trajo implícitamente la formación ideológica de los nuevos arquitectos costarricenses. Bajo su patrocinio directo, Costa Rica logró colocarse como centro de reunión y expansión ideológica de la arquitectura tropical a nivel mundial.
Por otro lado, la Escuela de Arquitectura de la UCR buscó incrustar desde su inicio (1971) elementos basados en la relación hombre- medio; pero no fue si no hasta años después que inició un programa de maestrías, entre las cuales destaca la de Urbanismo y Arquitectura Tropical.
Entrando ya al siglo XXI, se generaron otro tipo de actividades paralelas a estos esfuerzos, como la primera Bienal Universitaria Grado 0, organizada por la Universidad Veritas (2003), y el programa académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Hispanoamericana, orientado totalmente hacia el problema del contexto, el hombre y el trópico.
Con este panorama, lo que en principio se inició como un esfuerzo individual, se transformó en un esfuerzo conjunto, y es por ello que el arquitecto Stagno y sus logros pasarán a la historia como la epopeya de la conciencia y desarrollo de una nueva forma de ver y hacer arquitectura.