Reglas entre piso y piso
Por la falta de costumbre, los condóminos las olvidan
¿Es complicado vivir en un condominio vertical? La verdad no, siempre y cuando usted como futuro condómino conozca las obligaciones y derechos que por ley debe adoptar si se decide comprar en este tipo de propiedad.
Y para dejar las reglas del juego claras, desde 1999 se publicó la Ley Reguladora de la Propiedad en Condominio (N°7933), la que decreta una serie de obligaciones y restricciones que no se dan en una urbanización tradicional.
Sin embargo, cada uno de estos proyectos habitacionales establecen su propia regulación –basada claramente en la Ley–. Y para velar por el cumplimiento de las obligaciones y restricciones de vivir en los condominios verticales, esta Ley establece la conformación de una asamblea de vecinos. Este órgano debe reunirse de manera regular y llevar un libro de actas.
En papel. Al momento en que el futuro inquilino realice el contrato de compra, el condominio está en la obligación de facilitárselo.
“Hay que explicarle al comprador que su apartamento dista mucho de lo que tradicionalmente imagina como su casa. Que hay reglas que cumplir y muchas restricciones que tienden a facilitar la convivencia con los vecinos”, afirmó Marcela Padilla, encargada del departamento legal de la Promotora Concasa.
Concasa desarrolla actualmente el condominio Campo Real en San Rafael de Alajuela. Para esta profesional en derecho, “el problema es que muchos no conocen a fondo estas reglas, porque están acostumbrados a otro tipo de vivienda”.
Igual opinión externa Uri Lipszyc, gerente del proyecto Brisas del Oeste, ubicado en Sabana Oeste. Lipszyc recalcó que por este escaso conocimiento, es importante que los agentes vendedores asesoren a sus clientes y que éstos a su vez hagan las consultas pertinentes en cada uno de los casos.
Detalles importantes. A diferencia de vivir en una urbanización, o tener una casa independiente, quienes habitan un condominio vertical ven restringido aspectos diversos desde espacios para las mascotas y el tratamiento de sus heces, hasta el volumen para escuchar música a ciertas horas.
Eso sí, los vecinos podrán hacer cambios a la regulación, siempre que la asamblea los apruebe. Aunque se sabe que el condominio es un bien inmueble construido en una misma “finca” (terreno), los apartamentos son propiedad de cada inquilino. Los mismos pueden efectuar obras y reparaciones en el interior de su casa. Está prohibida cualquier modificación que afecte la fachada externa o los elementos esenciales del edificio.
En este tipo de desarrollo, los propios vecinos son quienes se ponen de acuerdo sobre el uso y disfrute de las llamadas áreas comunes, entendidas como: calles, zonas verdes, parqueos, asensores, vestíbulos o piscinas, entre otras. Para la licenciada Padilla, es este punto el más problemático entre quienes comprar uno de estos apartamentos.
“Muchos personas no saben que deben pagar la famosa cuota de mantenimiento de las áreas comunes, un costo que varía según el condominio, la cantidad de apartamentos y el número de inquilinos”, manifestó.
En proceso. Uri Lipszyc es del criterio de que actualmente la sociedad se encuentra en un periodo de transición para adoptar la idea de habitar este tipo de proyectos habitacionales.
“La gente está acostumbrada a vivir de manera independiente y estableciendo sus propias reglas de convivencia. Quien decida vivir en un edificio debe tener tolerancia y conocimiento de las regulaciones para convivir con sus vecinos”, mencionó el experto.
Sin embargo, para los consultados, este tipo de viviendas verticales son una excelente opción por razones de seguridad y un costo menor para la compra.
- La ley establece entre otras:
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1 Que las regulaciones se aplican a los distintas edificaciones que se construyan en una sola finca , y si pertenecen a propietarios diferentes.
2 Cada apartamento constituye una porción autónoma y debe estar acondicionada para el uso y goce independiente.
3 Las áreas comunes pertenecen a todos los propietarios del condominio.
4 Ningún propietario puede ser limitado por el uso racional de las áreas comunes.
5 Las áreas comunes pueden ser objeto de arrendamiento por algún inquilino, previo concenso de la asamblea de condóminos.
6 Los propietarios están obligados a sufragar los gastos de mantenimiento de estas áreas. La tárifa variará entre un proyecto y otro.
Fuente: Ley Reguladora de la Propiedad en Condominios.