Tamaño del texto Más - Menos

Buen fin a aguas sucias

Las plantas de tratamiento son una solución para condominios y residenciales

Marisol Castro

La contaminación de las fuentes de agua y el riesgo que corren las futuras generaciones de no contar con este preciado líquido es un tema que preocupa a muchos sectores de la población y está relacionado directamente con la forma en que se tratan las aguas de desecho en los hogares costarricenses.

Las aguas negras o de desecho son las que se producen en las zonas de lavado, las duchas y por los residuos del inodoro. Aunque las aguas del servicio sanitarios son las que generan más controversia, hay que tomar en cuenta que no son las precisamente las más problemáticas.

En el país, muchas personas no le prestan la debida atención a este problema debido a la amplia cobertura de agua potable que tiene el país. Según información del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, alrededor del 97,5 por ciento de la población tiene acceso a agua potable. Sin embargo, no se debe olvidar que los mantos acuíferos están expuestos a una serie de amenazas, provocadas por el poco tratamiento que se le ha dado en el país a las aguas residuales y que podrían afectar estas cifras.

Lo anterior se debe, principalmente, a las infiltraciones de los drenajes de tanques sépticos que no funcionan correctamente, a las aguas residuales que se lanzan sin ningún tratamiento a los ríos y a los sistemas públicos de alcantarillado sanitario que no tienen, en su mayoría, planta de tratamiento en operación.

Esta situación es una grave amenaza para el recurso hídrico del país y, en consecuencia, para la salud de sus habitantes. Mal servicio. El estudio Sobre la situación de la tecnología de tratamiento de las aguas residuales de tipo ordinario en Costa Rica, efectuado entre marzo y junio del 2003 por la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, detalla que un 24,8 por ciento de la población total, cuenta con el servicio de alcantarillado sanitario en Costa Rica. De ese porcentaje, únicamente el 6,6 por ciento, además de contar con el servicio de alcantarillado sanitario, tienen una planta de tratamiento.

Asimismo, cabe destacar que únicamente el 2,4 por ciento de las plantas de tratamiento están en operación, por lo que los tanques sépticos son la solución en la mayoría de viviendas para el manejo de las aguas residuales.

¿Una solución? Debido al crecimiento residencial que ha experimentado el país en los últimos años, se hace necesario ofrecer alternativas para el tratamiento efectivo de las aguas residuales. Una de esas opciones son las plantas de tratamiento que funcionan muy bien en residenciales y condominios, tanto verticales como horizontales.

Una de sus ventajas está en la posibilidad de eliminar las impurezas del agua desde un 80 hasta un 97 por ciento. De este modo, el agua que resulta de la planta de tratamiento, puede usarse hasta para riego.

Ese mismo estudio también señaló que en el 2003, alrededor de 76 condominios en todo el país habían solicitado el permiso para construir plantas de tratamiento. El 89 por ciento de estas peticiones fueron de proyectos ubicados en la capital, sobre todo en las zonas de Escazú y Santa Ana.

El ingeniero Francisco Amén, de la oficina de Protección del Ambiente Humano del ministerio de Salud, explicó que por las características de ciertos terrenos , no es muy adecuada la construcción de tanques sépticos. Agregó que en Guanacaste ha aumentado el uso de los sistemas de plantas de tratamiento.

Tanques saludables

1 No construya sobre el tanque séptico porque afecta su proceso, ya que requieren de vegetación para funcionar correctamente.

2 Límpielo una vez al año, ya que en el fondo quedan los sedimentos que las bacterias no se consumen y no son biodegradables.

3 Constrúyalo en un sitio donde el camión de limpieza pueda colocar la manguera sin necesidad de que tenga que atravesar toda la casa.

4 No vierta papel higiénico ni toallas sanitarias en los inodoros porque puede bloquear los drenajes.

5 Los residuos de arroz, frijoles, aceite y grasa, no los vierta en el fregadero. Sepárelos y deséchelos como basura doméstica.

6 No lave toda la ropa en un solo día. Trate de distribuir el lavado en la semana.

Fuente: Amanco Costa Rica

Escríbanos: m2@nacion.com | Teléfono (506) - 800 - 268 - 6243 | ©2005 nacion.com