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Santificarán a Madre Teresa No habrá un proceso excepcionalAFP y Reuter. Ciudad del Vaticano y Calcuta La Madre Teresa será santificada, rápidamente, pero no habrá un trámite excepcional para acelerar el proceso, afirmó ayer en el Vaticano el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la congregación para la doctrina de la fe. "La aclamación (procedimiento que permite al Papa designar a un santo sin proceso de beatificación) ya no está previsto por la Iglesia", indicó Ratzinger aprovechando la rueda informativa de presentación de la nueva versión en latín del nuevo catecismo. "No obstante, creo que, en el caso de Madre Teresa, el proceso ordinario se celebrará rápidamente, debido a su límpida vida", añadió el Cardenal. (Véase nota aparte.) El funeral de la Madre Teresa de Calcuta se llevará a cabo el sábado, y una de las ausencias más notables será la del papa Juan Pablo II, por problemas de salud, según fuentes allegadas al Vaticano, que -sin embargo- no ha dado aún ninguna explicación oficial. Además, el informante se refirió a la próxima visita que hará el Pontífice polaco a Río de Janeiro del 2 al 6 de octubre, que le causará fatiga debido al largo viaje aéreo de Roma hacia esa ciudad suramericana y a la diferencia horaria. El Vaticano anunció ayer que el Sumo Pontífice estará representado en las exequias de la Madre Teresa de Calcuta por una delegación encabezada por el secretario de Estado, cardenal Angelo Sodano. El Papa se reunió por última vez con la Madre Teresa el 29 de junio, cuando la monja visitó el Vaticano para conmemorar la festividad de los apóstoles Pedro y Pablo. Funerales en grande
La aclamación no ha sido empleada por el Vaticano desde 1588, fecha de la fundación de la congregación para las causas de los santos. Antes de 1588, los papas solo efectuaron unas 20 canonizaciones. Bajo el pontificado de Juan Pablo II, la persona que llegó más rápidamente al grado de beato fue José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, nacido en 1902 y fallecido en 1975. Fue beatificado en 1992, 17 años después de su muerte. Los organizadores de los funerales de Madre Teresa han anunciado que tendrán alcance nacional. Pobres, leprosos y huérfanos, junto a religiosos de la Orden de Misioneras de la Caridad, fundada por Madre Teresa, encabezarán una procesión desde la iglesia de Santo Tomás de Calcuta, donde yace el cuerpo en capilla ardiente, hasta el estadio cubierto de Netaji y después al lugar donde se les dará sepultura. Los funerales de Madre Teresa, que incluirán honores militares habitualmente reservados a presidentes y primeros ministros indios, se iniciarán a las 9:00 horas locales (3:30 GMT) cuando el cuerpo de Madre Teresa saldrá de la iglesia de Santo Tomás. El cortejo hará un recorrido por la ciudad hasta el estadio, donde se celebrará un oficio religioso multiconfesional de dos horas, en tres lenguas, inglés, hindú y bengalí. El arzobispo de Calcuta, monseñor Henry d'Souza, dirigirá la misa. La primera dama estadounidense, Hillary Clinton, estará presente, al igual que la reina Sofía de España, el presidente albanés Rexhep Meidani (los padres de Teresa eran albaneses), el presidente italiano, Oscar Luigi Scalfaro, y el jefe de la Iglesia Católica de Irlanda, el arzobispo Sean Brady. Camino por recorrer
El papa Juan Pablo II ha batido todos los récords desde el inicio de su pontificado, en 1978, con la canonización de 278 santos y 770 beatificaciones individuales o colectivas. Pero ha sido riguroso en el cumplimiento de las etapas en el proceso de santificación. Este requiere al menos el transcurso de cinco años después de la muerte de una persona, para evitar fanatismos y precipitaciones. Previamente se da la beatificación, para la cual es necesario evaluar y examinar todos los aspectos de la vida de la persona candidata a los altares. El proceso arranca con la propuesta del candidato. En el caso de la Madre Teresa será el obispo de Calcuta. La persona propuesta para la beatificación deberá realizar al menos dos milagros después de su muerte y deberán ser reconocidos por la Iglesia Católica. Cuando el candidato -denominado "siervo de Dios"- es beatificado, se designa a un postulante para obtener información que constituya evidencia de la santidad de la persona en estudio. Las pruebas se acumulan en volúmenes que son enviados a la Congregación de las Causas para la Santidad del Vaticano. La mayoría de las beatificaciones durante el pontificado de Juan Pablo II se han referido a personas muertas en los últimos 150 años. © 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr |