En junio de este año, la princesa Diana y la Madre Teresa se reunieron en Nueva York, durante una corta visita de ambas a la congregación religiosa establecida allí.


La Madre Teresa murió a los 87 años

Partió la misionera



EFE, Reuter, AFP y AP. Nueva Delhi y otras procedencias

La Madre Teresa, premio Nobel de la Paz, dejó ayer huérfanos a millones de pobres en todo el mundo al fallecer de un paro cardiaco en su residencia de las Misioneras de la Caridad, en Calcuta, desde donde difundió su mensaje de amor a los pobres durante casi medio siglo.

La religiosa, de 87 años, falleció a las 21:30 horas locales (16:30 GMT - 10 a.m. hora de Costa Rica) en su habitación, después de que un fuerte dolor en el pecho hiciera que las monjas de la residencia llamaran a un médico, que no pudo hacer nada por salvar su vida.

"No puedo respirar", le dijo la religiosa al médico, poco antes de morir, según el relato de una de sus colaboradoras.

Minutos después, la noticia abatió al mundo entero. Diversas reacciones de dolor se adueñaron de las principales agencias internacionales.

En Costa Rica, las muestras de dolor no se hicieron esperar, e incluso la jerarquía eclesiástica exteriorizó su pena, al igual que ocurrió con el Gobierno y el pueblo.

La religiosa visitó nuestro país en 1988, para compartir, como siempre lo hizo, con los más necesitados.

De nuevo con Jesús

Miles de personas, muchas de ellas llorando, se agolparon nada más conocerse la noticia frente a su convento en Calcuta, donde una pancarta avisaba: "La Madre Teresa ha vuelto a reunirse con Jesús."

Los restos de la religiosa se hallan en la capilla de la sede de su congregación y una portavoz de las misioneras informó de que la Madre Teresa será enterrada el próximo miércoles 10 de septiembre en ese mismo lugar. ( Nota en pág. 6-A.).

En el momento de su muerte, Teresa de Calcuta preparaba para hoy, sábado, una misa en homenaje a la fallecida princesa Diana de Gales, quien había admirado y apoyado la labor de la religiosa y de sus misioneras.

La princesa Diana, al conocer en 1992 a la Madre Teresa, afirmó que había "realizado un sueño". Ambas mujeres se reunieron por última vez en Nueva York en junio pasado.

Su muerte fue recibida con especial dolor en el Vaticano. "El Pontífice fue inmediatamente informado del fallecimiento de Madre Teresa", dijo el subdirector de la sala de Prensa del Vaticano, Ciro Benedittini.

El Papa, de 77 años, se retiró en oración en la residencia pontificia veraniega de Castelgandolfo, donde se encuentra desde julio.

"Esta muerte le ha llegado profundamente al corazón. El Santo Padre estaba muy unido a esta monja que se inclinó ante todos los sufrimientos humanos", añadió el padre Benedittini.

El Papa oficiará hoy una misa por la religiosa.

Ante el deterioro de su salud, afectada por una condición cardiaca y otras dolencias, la Madre Teresa tuvo que renunciar en marzo a seguir al frente de la orden que ella fundó en 1950, la cual ahora cuenta con 4.000 hermanas en más de cien países del mundo.

Nacida en 1910 en Skopje, en lo que es ahora la Antigua República Yugoslava de Macedonia, y de la etnia albanesa, la joven Inés Gonxha Bojaxhiu se hizo novicia en Dublín a los 18 años para servir, a partir de 1929, como maestra en una escuela religiosa en Calcuta, donde en 1937 se convirtió en monja, con el nombre de Teresa, por la santa francesa Teresa del Niño Jesús. ( Nota en pág. 5-A.)

En 1950 comenzó a ayudar a los enfermos de lepra. Desde 1965, cuando el papa Pablo VI la autorizó a expandir su orden religiosa en otros países, se abrieron centros para atender a leprosos, ancianos, ciegos y enfermos de sida, y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados.

Al recibir el premio Nobel en 1979, declaró con su caraterística humildad que no era "digna", pero aceptó en nombre de los pobres, los desheredados y los marginados.

El presidente del Comité de los Premios Nobel de Paz, Francis Sejersted, reafirmó ayer lo acertada que fue la decisión que se tomó en 1979 puesto que "la Madre Teresa se destaca como ejemplo de la abnegación en el trabajo humanitario y se convirtió en un símbolo para el mundo."

Con los años, la salud de la Madre Teresa se volvió cada vez más frágil. En 1983 sufrió un primer infarto durante una visita a Roma para entrevistarse con el papa Juan Pablo II, seguido por otro en 1991, año en que también contrajo una neumonía en una estancia en Tijuana (México)

En sendas caídas, en 1993 y 1996, se fracturó unas costillas y la clavícula. En este último año también se vio afectada por el paludismo.




Por sus palabras la conoceréis

En su paso por esta vida, la Madre Teresa insistió, por medio de las siguientes frases, en la necesidad que tiene el mundo de amor, en la virtud de dar a quien lo necesita y en el apostolado del servicio a los demás.

"El amor intenso no mide; solo da."

"Las cosas pequeñas son en verdad pequeñas, pero ser fiel en las cosas pequeñas es una gran cosa."

"La desnudez no es solo la falta de un pedazo de tela; la desnudez es la falta de dignidad humana, también de esa bellísima virtud que es la pureza, y la falta de respeto mutuo."

"Dad hasta que duela."

"El mundo de hoy tiene hambre, pero no solo de pan sino también de amor; hay hambre por ser querido, por ser amado."

"Antes de hablar es necesario escuchar, porque Dios habla en el silencio del corazón."

"Hemos sido creados para amar y para ser amados."

"Si eres humilde, nada te tocará, ni el halago ni la desgracia, porque sabes lo que eres."

"No se descorazonen ante ningún fracaso, en el tanto en que hayan hecho lo mejor que podían."

"Tenemos que hacer de nuestros hogares centros de compasión y perdonar de manera interminable."

"Si en verdad queremos amar, tenemos que aprender a perdonar."

"Una nación que destruya la vida de un niño que no ha nacido, que fue creado para vivir y amar, que fue creado a imagen y semejanza de Dios, padece una pobreza espantosa."

"Si oramos, creeremos; si creemos, amaremos; si amamos, serviremos."

"No podemos hacer grandes cosas, sino cosas pequeñas con gran amor."

>Fuente: Reuter


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