Un niño de la calle duerme a un lado de la fila de seguidores de la Madre Teresa, en las cercanías de la iglesia de Santo Tomás, donde se encuentra la monja en capilla ardiente.


Calcuta en alerta roja

Fieles desbordan la ciudad


EFE y Reuter. Calcuta (India) y Roma

La ciudad oriental india de Calcuta, donde la afluencia de seguidores de Madre Teresa ha desbordado la capacidad de las autoridades, fue puesta ayer bajo "alerta roja", cuando comenzó el proceso oficial de las exequias de la monja católica.

La capacidad logística de la ciudad de Calcuta, antigua capital india durante el imperio británico, ha sido superada y las autoridades enfrentan un problema cada vez mayor para acomodar a los miles que siguen llegando para participar en los funerales y garantizar la seguridad de personalidades del mundo entero, que empezarán a llegar hoy para asistir a las honras fúnebres de la monja católica.

El funeral se ha convertido en un verdadero problema de seguridad para las autoridades indias, debido a la multitud que se espera se concentre en Calcuta.

El presidente indio, Kocheril Raman Narayanan, y el primer ministro, Inder Kumar Gujral, tienen prevista su llegada hoy.

El Gobierno indio decretó el sábado día de duelo nacional y ordenó que la Madre Teresa recibiera honores militares en el funeral. Su féretro será transportado en un carruaje usado también por Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru para ser cremados.

Entre las 7:00 (1:30 GMT) y las 8:00 horas (2:30 GMT) de la mañana del sábado está previsto el aterrizaje en Calcuta de 28 vuelos con dignatarios de todo el mundo, entre ellos el presidente italiano Oscar Luigi Scalfaro, la primera ministra de Bangladesh, Hasina Wajed, y miembros de la realeza como las reinas Sofía de España, Noor de Jordania, entre otras personalidades.

El Gobierno británico estará representado en los funerales por su viceprimer ministro, John Prescott, y en nombre de la reina Isabel II de Inglaterra acudirá la duquesa de Kent. En representación del Papa, asistirá el cardenal Angelo Sodano.

Temor a estampida

Extraordinarias medidas de seguridad imperarán en el estadio deportivo Netaji de Calcuta, con capacidad para 12.000 personas y donde tendrán lugar los funerales de la monja católica.

Las autoridades alargaron ayer la ruta original de la procesión funeraria desde la iglesia de Santo Tomás, donde ha estado instalada la capilla ardiente, hasta el estadio Netaji, con el fin de que los miles de ciudadanos tengan la oportunidad de ver por última vez a la religiosa, venerada en esta ciudad de más de 13 millones de habitantes.

Otra de las razones que movieron a las autoridades a cambiar la ruta es el temor a que una gran aglomeración de personas pudiera producir una estampida.

Desde hace varios días la policía tuvo que hacer uso de porras para controlar a los visitantes a la iglesia de Santo Tomás.

El proceso de los funerales de Estado para la Madre Teresa comenzó ayer por la mañana cuando el Ejército envolvió el cadáver de la religiosa con la bandera nacional india en una solemne y breve ceremonia. Tres militares vigilan desde ayer, día y noche, el féretro de la monja.


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