La Madre Teresa le da su bendición a la hermana Nirmala el pasado 13 de marzo, cuando la segunda fue nominada oficialmente como la sucesora de la Santa de los Arrabales.

La congregación va a continuar



EFE y AFP. Calcuta, Santiago de Chile y otras procedencias

Las Misioneras de la Caridad de todo el mundo interrumpieron ayer sus actividades y se recluyeron para orar tras enterarse de la muerte de la Madre Teresa de Calcuta, como era conocida la superiora de la congregación por sus múltiples obras en favor de los más desposeídos en India y otros países.

La superiora de la hermandad en Chile, madre Francis, expresó, en declaraciones a Televisión Nacional, el canal de televisión pública, su hondo pesar por el fallecimiento, pero afirmó que "la congregación sigue".

Manifestó que la congregación seguirá por un tiempo indeterminado en "oración profunda" y declinó comentar si habrá otras actividades en señal en duelo en el país.

"Es una obra de Dios. Si la madre se muere, la congregación sigue", indicó. De hecho, la congregación eligió en marzo pasado a una nueva dirigente, la hermana Nirmala (de origen hindú), quien reemplazó a la Madre Teresa en la jefatura de la orden religiosa.

Más de 4.000 monjas pertenecientes a la orden de las Misioneras de la Caridad, que la Madre Teresa fundó el 7 de octubre de 1950 -en Calcuta-, velan por los pobres y abandonados en más de un centenar de países de todo el mundo.

En Costa Rica funciona una organización perteneciente a la Orden de las Misioneras de la Caridad, en San Isidro de Coronado. La religiosa visitó el país en 1988.

13 millones de huerfanos

La entrega incondicional de la Madre Teresa a los pobres más pobres convirtió a la monja más universal, que contaba con 87 años en el momento de su muerte, en el ejemplo al que se remitían los desposeídos de todas las religiones.

Cuando estuvo a punto de morir en noviembre de 1996, miles de personas de diferentes credos religiosos de Calcuta se reunieron para rezar por la pronta recuperación de la Madre.

En Nueva Delhi, los rumores de que la Madre Teresa había muerto movilizaron a los colegiales de corta edad, quienes llegaran a sus casas comunicando a sus padres que al día siguiente no había escuela.

"Bueno, es que si se muere cierran las escuelas, no ves que ya es una santa", declaraba ayer Prity, una joven madre.

Pero, sin duda, afirmaba Navin Chawla, un indio de religión hindú biógrafo de la religiosa, es en Calcuta donde la Madre Teresa es "venerada" de una manera muy especial.



© 1997. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr