Inspirados en sus hermanos mayores, los juveniles ticos se consagraron en 1954 y 1960


Atraídos por las hazañas de sus hermanos mayores, tradicionalmente consagrados en competencias continentales, los jóvenes jugadores de Costa Rica también se hicieron sentir hace 43 años, desde la puesta en marcha de los Campeonatos Centroamericanos y del Caribe de Fútbol Juvenil.

Con dos títulos que engalanan su numerosa colección, obtenidos en suelo patrio (del 5 al 19 de diciembre de 1954) y en tierra catracha (del 14 al 28 de agosto de 1960), los astros del mañana poseían categoría y así lo demostraron con firmeza, para superar a los rivales del istmo, pese a su corta edad de 19 años.

El primer seleccionado lo conformó el técnico Santiago Bonilla y logró mantenerlo invicto. En su ruta al Campeonato, en partidos que duraban 40 minutos cada tiempo, derrotó 3-1 al equipo de El Salvador, 2-0 a Antillas Holandesas (Curazao) y 3-1 a Panamá, y empató 2-2 con Guatemala.

Así, con siete puntos sobre seis de los canaleros, Costa Rica se apoderó del torneo. La alineación titular la integró el portero Johnny Vargas; los defensores Fernando Jiménez, Francisco Macho Bolaños y Luis Francisco Arias; los volantes Napoleón Chino Torres y José Manuel Manelo Villalobos, y los artilleros Porfirio Alvarado, Alvaro Pinocho Hidalgo, Geovanny Hernández, Hernán Carboni y Mínor Santamaría.

También participaron de la gloriosa actuación German Alfaro, Jorge Villegas, Carlos Manuel Pantoja, César Bell, Francisco Jiménez, Domingo Matamoros, Guido Peña, José Miguel Corrales -actual precandidato presidencial liberacionista- y Luis Flores.

Pero, dos años después, en diciembre de 1956, cuando hubo que ir a defender el galardón en territorio extraño, el desempeño no fue el mismo. La alegría del triunfo se esfumó desde el primer juego en el II Campeonato Centroamericano y del Caribe, en El Salvador, al caer con Curazao (0 a 2).

Esa vez los elegidos fueron: Felipe Induni, Alvaro Roldán y Ronulfo Rodríguez (arqueros); Carlos Luis Cabicho Elizondo, José Manuel Melico Brenes, Alvaro Vega, Antonio Mora Rivera, Gonzalo Bogarín y Arnoldo Agüero (zagueros); Bernal Lara, Miguel Cortés, José Luis Mora Calvo y Manrique Quesada (medios); Jorge Varela, Víctor Luis Wicho Vásquez, Francisco Araya, Wálter Pearson, Carlos Piche García, Carlos Caliche Arce, Jorge Enrique Bastos, Francisco Quesada y Guillermo Tierra Acuña (delanteros).

Con Santiago Bonilla en el banquillo, Costa Rica se repuso al golear a Honduras (5 a 0) y vencer a Guatemala (2 a 0), pero la ilusión de conquistar el cetro se desvaneció con los locales. El nuevo monarca, El Salvador, ganó 1 a 2 y nos relegó al tercer lugar.

Fraude tricolor

El mal ajeno se contagia y los ticos fueron tramposos en el III Campeonato Centroamericano y del Caribe, celebrado en Guatemala, del 16 al 25 de marzo de 1958. Esa vez intentaron engañar con irregularidades al Comité Organizador y debieron devolver los trofeos y medallas que habían logrado en el torneo.

Una vergüenza sintetizada en las figuras de Rafael Mora Negro Baradín, Rodolfo Aguilar, Rigoberto Feo Rojas y Guillermo Camarón Padilla, a quienes les alteraron los nombres y las edades, con el fin de que pudiesen competir con más de 19 años.

El resto de la delegación estuvo compuesta por: Felipe Induni, Fernando Zamora y Carlos Marín, porteros; Alvaro Chaves, Carlos Luis Cabicho Elizondo y José Manuel Melico Brenes, defensas; Gonzalo Chale García, Arnoldo Agüero y Miguel Cortés, volantes; Jorge Varela, Carlos Troz, Guillermo Memo Valenciano, Carlos Luis Piche García, Carlos Caliche Arce, Carlos Luis Orozco, Víctor Luis Wicho Vásquez y Ronny Sánchez, atacantes.

La dirigencia de la Liga Menor de Fútbol fue la responsable de cometer ese fraude humillante. Los resultados en el campo fueron frustrantes porque de nada valió tanto dolo para retornar con el título del área. Goleó en los dos primeros partidos ante El Salvador (5 a 1) y Nicaragua (7 a 0), pero empató en los juegos decisivos con Honduras (1 a 1) y Guatemala (0 a 0), posterior ganador del torneo, con siete puntos sobre seis de los ticos.

La recompensa por tanto desatino se presentó dos años más tarde, en agosto de 1960, en Tegucigalpa, Honduras, donde Costa Rica volvió a ser protagonista para adueñarse del IV Campeonato Centroamericano y del Caribe, con la siguiente formación:

Arqueros: Emilio Sagot y Luis E. Garita. Defensas: Jesús Siles, Luis F. Rodríguez, Eduardo Mudo Umaña, Henry Mora y Agustín Iglesias. Volantes: Luis Angel Jiménez, Edgar Ureña, Efraín Guevara y Ricardo Villafranca. Delanteros: Alfredo Arce, Orlando Soto, Edgar Marín, Eduardo Flaco Chavarría, Miguel A. Sancho, Guillermo Serrano, José Gerardo Moya, Eduardo Sancho, David Rojas y Manuel Granados.

Los marcadores fueron sus mejores aliados pues Costa Rica venció a Panamá (0 a 1), Guatemala (4 a 0) y El Salvador (2 a 1), no así con Honduras, con el que se perdió, 0 a 4. Así, llegamos a sumar dos títulos en cuatro torneos regionales, una máxima que estuvo condimentada con la proyección de jugadores de clase y talento a la Primera División.

[Pie de foto: Costa Rica ocupó el tercer lugar centroamericano y del Caribe, en El Salvador 1956. De pie: Cabicho Elizondo, Piche García, A. Agüero, A. Mora, Melico Brenes y B. Lara. De cuclillas: M. Cortés, W. Pearson, M. Quesada, F. Induni y J.L. Calvo.]


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