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Equipos del 62, 74 y 76 proyectaron figuras a la Primera División |
El temor, la novatada y la inexperiencia hicieron mella en los muchachos que fracasaron en el I NORCECA (Norte, Centroamericano y del Caribe) de Futbol Juvenil, celebrado en Panamá, en marzo de 1962, pero eso no importó.
Lo más trascendental de aquella aventura fue la semilla que sembró el seleccionado dirigido por el técnico René Alvarez, pues promovió a jugadores de calidad y jerarquía a los principales clubes de la Primera División, que demandan, casualmente, de renovación constante con nuevos valores.
Alvarez designó a los siguientes futbolistas jóvenes: Gerardo Hidalgo, José Luis Quesada, José Fabio Moreira, José Francisco Montero, William Salas, Juan A. Campos, Fernando Príncipe Hernández, Eduardo Flaco Chavarría, Manuel Melo Cruz, Alfredo Arce, Miguel Arana, Edgar Marín, Leonel Hernández, Juan Ramón Muñoz, Miguel Angel Sancho, José Gerardo Moya, Santiago Tercero, Carlos Matamoros y Juan José López.
Su primer adversario, Nicaragua, fue goleado 5 a 1 por nuestra delantera. Luego cayó con Honduras (1 a 2), empató contra el favorito México (1 a 1) y apabulló a Haití (8 a 0). Así avanzó a la segunda fase, donde el equipo de Alvarez falló de manera rotunda.
Antillas Holandesas nos frenó, 1 a 2, y hubo un respiro momentáneo contra Guatemala (2 a 1). Pero en el juego final ante México, volvimos a caer (1 a 2), en parte por el parcializado arbitraje del juez chapín Gudalupe Ordóñez.
Lo que vino después fue un tremendo error de la dirigencia, en contra de la proyección internacional, según juzgó la prensa. Costa Rica dejó de competir en los NORCECAS juveniles durante 12 años -de 1962 a 1974-, con lo cual la categoría mayor se vio privada de esa fuente inagotable que son las selecciones menores, para promover a los futbolistas del mañana.
Del fracaso a la gloria
Costa Rica volvió al Campeonato de la CONCACAF, celebrado en Ottawa, Canadá, en agosto de 1974, pero no pudo sobrepasar la primera rueda, debido a que empató con Trinidad y Tobago (1 a 1), goleó a Puerto Rico (6 a 0) y cayó por la mínima con México (1 a 0), con gol anotado por Hugo Sánchez, en un certamen ganado a placer por los aztecas.
El técnico fue Rogelio Rojas, quien escogió éste plantel, que en su mayoría jugó luego en la primera: los arqueros José A. Espinoza, Jorge Luis Granados y Mario Rojas; los defensas Daniel Bolaños, Rodolfo Mills, Alfonso Magús Brenes, Leovigildo Rodríguez, Miguel Lacey, Eduardo Gamboa, Jorge Luis Sáenz y Daniel Sandoval; los medios Sergio Blanco, Carlos Luis Lobo, Eddy Zamora, Marvin Fishman y José Checa Alvarez, y los artilleros Edwin Barley, Jorge White, Rodrigo Riggioni, Marco Antonio Sáenz, Freddy Rata Miranda y Ruddy Chaves.
Las caras de jóvenes futbolistas costarricenses regresaron a escena casi dos años después, cuando en abril de 1976 y con solo 20 días de preparación, un improvisado seleccionado escogido por Manuel Ibo Arias se adjudicó el I Torneo Juvenil de la Unión Centroamericana de Futbol (UCA), que tuvo lugar en San Salvador, El Salvador.
La ruta al cetro la inició mal, al caer con Guatemala (1 a 3), pero se reinvindicó en las siguientes presentaciones contra El Salvador (2 a 0), Nicaragua (1 a 0) y Panamá (0 a 0). Así empató el primer puesto con los chapines y fue necesario un juego extra, que terminó igualado, 1 a 1, aunque en la definición de penales, los ticos fueron más efectivos (4 a 2).
Ese exitoso grupo fue formado por: José Espinoza, Manuel Víquez y Francisco Alpízar, porteros; Mario Vargas, Freddy Méndez, Claudio Franco Benavides, Guillermo Cordero y Rónald Gamboa, zagueros; Héctor Sojo, Carlos Marín, Mario Acuña, Luis Chacón y Armando Solano, volantes; Marco Antonio Sáenz, Carlos Torres, Jorge Gugui Ulate, Oscar Marshall y Alexis Gómez McCarthy, atacantes.
De la alegría se pasó al caos. Vino la renuncia repentina de Ibo Arias y llegó el español Antonio Moyano, quien tras dirigir al equipo en sólo dos amistosos ante Nicaragua (3 a 1) y Guatemala (1 a 0), fue separado del cargo por los federativos, al juzgar que no era conveniente que compartiera la responsabilidad con sus funciones en el primer equipo de Limón.
La Selección la asumió, entonces, Rogelio Rojas, y la condujo a giras por Curazao y Honduras, pero tampoco duró mucho en el puesto. Lo anterior porque la CONCACAF varió de última hora el límite de edad de los futbolistas que participarían en la eliminatoria zonal de Puerto Rico, al primer Mundial Juvenil Túnez 1977, y las autoridades deportivas del país desistieron del viaje, al considerar que era inconveniente improvisar un nuevo grupo.