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Una moneda lanzada al aire nos descalificó de la Olimpiada 68 |
La esperanza del futbol costarricense de clasificar por primera vez a unos Juegos Olímpicos se vio truncada durante la eliminatoria regional hacia México 1968, debido a que fuimos tristemente eliminados por el lanzamiento de una moneda.
En los anales de la historia, el torneo olímpico de balompié figuró por primera vez en Atenas 1896 como un deporte de exhibición. Pero fue a partir de 1908, en Inglaterra, que estuvo presente oficialmente en cada versión, con un número creciente de espectadores, lo cual ha determinado que hoy sea la disciplina con mayor convocatoria dentro de las justas.
Para Costa Rica, el primer contacto con el futbol olímpico se produjo entre octubre y diciembre de 1967, cuando se midió, en la primera ronda eliminatoria de México 68, ante Haití, al que venció primero 3 a 1 en San José, pero cayó luego 2 a 3 en Puerto Príncipe. Con apenas 17 años, Francisco Chico Hernández fue el mejor jugador de la serie, con tres anotaciones.
La clasificación por mejor diferencia de goles, obtenida por el joven equipo de promesas, seleccionado por Rodolfo Ulloa, dejó muchas dudas en la opinión pública, que exigió esa vez reforzar el potencial del cuadro con jugadores más experimentados. Ulloa accedió y terminó siendo destituido por los miembros de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol).
El organismo decidió otra vez comenzar de cero. Primero tomó como base al Deportivo Saprissa -el campeón local de entonces- y más tarde nombró a Mario Catato Cordero como el seleccionador responsable de conducir al equipo en los dos siguientes partidos eliminatorios frente a Guatemala, con vistas a definir cuál país representaría a la región en los Juegos Olímpicos.
Esta última etapa tuvo lugar entre mayo y junio de 1968. Arrancó mal: un revés 0 a 1 en el estadio Mateo Flores, de la capital guatemalteca. Y siguió mal: tuvieron que verificarse 120 minutos, en los cuales la selección tica lució desordenada e individualista en el Estadio Nacional. Ganó 2 a 1 los 90 minutos y empató 1 a 1 los tiempos extras, para un global de 3 a 3 en los dos choques.
Pero en esa ocasión no existían las definiciones de penales y el árbitro mexicano Abel Aguilar recurrió al lanzamiento de una moneda panameña (cinco centésimos de balboa), en presencia de los capitanes de ambos equipos, el tico Juan José Gámez y el chapín Jorge Grillo Roldán. La suerte fue maldita: cayó escudo y favoreció a Guatemala.
En los cuatro partidos ante haitianos y chapines, Ulloa y Cordero emplearon al arquero Rodolfo Largo Umaña; los defensas Alfonso Estupiñán, Geovanny Rodríguez, Wálter Elizondo, Guillermo Coco Hernández, Juan León, Heriberto Rojas, Alvaro MacDonald, Enrique Briceño y Fernando Aguilar; los volantes Fernando Príncipe Hernández, Edgar Zúñiga, Mario Chalazo Vega, Eduardo Mudo Umaña y Floyd Daniels; y los delanteros Walford Wally Vaughns, Juan José Gámez, Edwin Jackson, Francisco Chico Hernández, Víctor Manuel Ruiz, Roy Sáenz, Jaime Jimmy Grant, Leonel Hernández y Edgar Núñez.
Mientras Costa Rica sufrió con desazón su eliminación, Guatemala gritó a todo pulmón su pase a la Olimpiada, donde llegó a cumplir un gran papel. Allí, al medirse ante Bulgaria (1 a 2), Tailandia (4 a 1) y Checoslovaquia (1 a 0), logró la proeza de arribar a cuartos de final, donde lo descalificó Hungría (0 a 1).