Pobre actuación tica en Panamericanos de Chicago 5


Con un equipo inexperto, sin suficientes credenciales para luchar contra los mejores equipos de América, Costa Rica coleccionó un rotundo revés en el torneo de futbol de los III Juegos Deportivos Panamericanos, en la ciudad estadounidense de Chicago, en agosto y setiembre de 1959.

Hubo entusiasmo y garra, pero poca calidad y talento, en el grupo seleccionado por Rogelio Rojas -responsable técnico-, que, en su gran mayoría estaba integrado por elementos jóvenes y amateurs, provenientes de la Primera División de ascenso (hoy segunda no aficionada).

Con base en el Nicolás Marín -hoy Barrio México-, los 16 viajeros fueron: los guardametas Carlos Manuel Chemín Ramos y Alexis Rivera; los defensas Francisco Macho Bolaños, Antonio Toño Mora, Eduardo Valverde y Orlando Quirós; los medios Víctor Vargas, Alvaro Picasio Alfaro y Rafael Artavia; y los atacantes Jorge Loría, Juan José Gámez, Rodrigo Tenorio, Guillermo Tierra Acuña, Oldemar Gato Bolaños, Guillermo Otárola y Miguel Angel Herrera.

Aunque fuera en la rama aficionada, el objetivo de la delegación futbolística era propinarle una sorpresa a Argentina, Brasil y México, los aspirantes al oro. Pero la esperanza se diluyó desde el primer juego, que se perdió 2 a 4 ante los brasileños.

Frente a México, en el segundo partido, ganaba 1 a 0 hasta el minuto 87, pero un descuido garrafal -por exceso de confianza-, produjo un gol de suerte azteca para igualar a un gol por bando.

Después, en un choque sumamente peleado, la Tricolor mantuvo a raya a Argentina, hasta que no aguantó sus destrezas con el balón y cayó 1 a 3. Esta vez el futbol no fue armonioso ni brillante, a pesar de los esfuerzos de Ramos, Macho Bolaños, Gámez y Tierra Acuña, los más destacados del grupo y que luego llegaron a proyectarse con fuerza en la máxima categoría.

Con vistas a reivindicarse, Costa Rica tuvo que emplear todos sus recursos para vencer 4 a 3 a Estados Unidos. Un día más tarde, se acusó el esfuerzo de ese juego y perdió estrepitosamente 0 a 4 ante Haití. El descontrol fue total en las huestes ticas.

En el partido del adiós, Costa Rica perdía 0 a 1 el primer tiempo frente a Cuba, en un juego sin atractivo. Pero en el segundo Gámez exhibió su repertorio y condujo al equipo a una merecida victoria, 2 a 1.

Al concluir el certamen, Argentina ganó invicto el futbol panamericano de Chicago 59 y los nuestros cosecharon un triste quinto puesto. Pese a la juventud imperante, la participación resultó "un viaje de placer", según publicó con vehemencia La Nación, en un resumen de aquellas competencias.

[Pie de foto: Juan José Gámez, siendo un adolescente, fue uno de los mejores en los Juegos de Chicago 59.]


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