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Bajo el mando de Carlos Watson, Costa Rica logró bronce en México 90 |
Pasaron 40 años para que Costa Rica volviera con su selección de futbol a los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Fue con motivo de la edición de 1990, en México, donde nuestro país ofreció el mejor futbol de conjunto, pero al final debió conformarse con la presea de bronce.
De la mano del técnico Carlos Watson, el proceso comenzó año y medio antes, con vistas a los Juegos Centroamericanos de Honduras, donde en una página gris apenas alcanzó la presea de plata. Además, como parte de su preparación, saboreó la victoria en torneos amistosos en Taiwán, Venezuela y Costa Rica.
Si bien es cierto que convocó a jugadores que contaban con experiencia en las selecciones infantil (1987) y juvenil (1988 y 1989), ésta última en el Mundial de Arabia Saudita, Watson siempre tuvo que nadar contra corriente por falta de apoyo federativo a su gestión.
El clima previo al torneo tampoco fue el mejor. El Comité Olímpico Nacional no recomendaba que viajaran Paul Mayorga y Danilo Brenes, debido a que estaban lesionados, así como Maximilian Peynado y Crístian Campos, quienes tenían severos problemas de salud.
Al final todo se aclaró con estos futbolistas y el equipo tico aglutinó a 18 jugadores, todos menores de 21 años: Paul Mayorga y José Francisco Porras, arqueros; Oscar Valverde, Dennis Gutiérrez, Orlando Sibaja, Maximilian Peynado, Alexánder Madrigal y German Rodríguez, zagueros; Eusebio Montero, Eddy Picado, Juan Carlos Arguedas, Austin Berry y Nelson James, volantes; Alexánder Víquez, Carlos Henry, Danilo Brenes, Crístian Campos y Alexis Rodríguez, delanteros.
Su actuación en el Distrito Federal estuvo cargada de atenuantes, a pesar de una buena exhibición futbolística y de finalizar su participación sin conocer la derrota, con 15 goles a favor y solo dos en contra, en seis presentaciones.
La mala suerte, el sonado caso de Gutiérrez (descalificado por un craso error administrativo, pues en el pasaporte registraron mal su fecha de nacimiento); la lesión de Picado, una figura del mediocampo; el castigo por expulsión en los últimos dos juegos de Arguedas, un elemento clave en la ofensiva, y la misma ingenuidad de muchos de sus integrantes, lo privó de la medalla de oro.
En la primera ronda venció 4 a 0 a Antillas Holandesas y 5 a 0 a Trinidad y Tobago, en sonadas victorias que abrieron los ojos de la prensa mexicana, que esperaba un paseo de su seleccionado durante toda la competencia.
Durante la siguiente fase goleó a República Dominicana 4 a 1, pero no pudo vencer a Venezuela, que mantuvo una valiente y, a veces, heroica defensiva para que el choque concluyera 0 a 0. Esto le impidió clasificar a la final, porque los suramericanos los superaron en la diferencia de goles, ya que ganaron 5 a 1 a los caribeños.
Así, apesadumbrado por el fiasco de no disputar el oro, Costa Rica tuvo que pelear el tercer puesto contra Cuba, que presentó más lucha de la esperada. Con el triunfo de 2 a 1, Costa Rica ganó el bronce en Toluca, situándose atrás de México, ganador del oro, y Venezuela, que obtuvo plata.