Infantil de 1988 hundida por la desorganización


Las causas del rotundo fracaso del cuadro infantil de Costa Rica en la ronda clasificatoria de la CONCACAF del 12 al 27 de noviembre de 1988, en Trinidad y Tobago, fueron atribuidas a fallas administrativas, desconcentración de los jugadores y errores del técnico, Carlos Chino Vargas, quien no le brindó al grupo la estructura óptima en los cuatro partidos que realizó en la primera rueda.

El Mundial de Escocia 89 fue apenas un sueño que se diluyó en el camino. El cuadro evidenció muchos errores en los distintos departamentos y su trabajo de base fue criticado tiempo después, debido a que solo aportó tres jugadores de calidad al siguiente proceso juvenil, entre 1989 y 1990: los medios Henry Arrieta y Luis José Herra, así como el delantero Ricky Chen.

Con ellos estuvieron Alvaro Mesén y Gustavo Alvarez, guardametas; Leopoldo Arriola, Milton Fonseca, Francisco Hernández, Hérbert Vargas, Roberto Bonilla, Luis Alvarado y Luis Mora, defensas; German Madrigal, Johnny Artavia y Keylor Reyes, volantes; Oscar Fonseca, Wílliam Vargas y José Mendoza, artilleros.

Ante la ausencia de fogueo internacional -además de que estuvieron desprovistos de implementos adecuados y de toda atención organizativa-, su presentación en el estadio Cuaracara, en la ciudad trinitaria de San Fernando, naufragó desde el arranque y no fue remediada.

Nunca soportaron la presión ni cumplieron con el libreto que el técnico Vargas ensayó por meses. Así, en la primera ronda, perdieron ante Cuba (0 a 2), Canadá (1 a 2) y Jamaica (0 a 1), y sólo ganaron a El Salvador (2 a 0). Muy doloroso para esos muchachos, quienes lloraron su tempranero adiós del torneo.

[Pie de foto: Inoperante ataque costarricense sobre la portería de Cuba, en el juego de apertura del Premundial 88. Los antillanos ganaron, 2 a 0, en Trinidad y Tobago.]


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