El goleador

Paolo Rossi

España 82 fue el Mundial de Paolo Rossi. Su oportunismo y astucia lo llevaron a ser el goleador decisivo de la copa, en especial cuando explotó en la segunda fase con tres tantos inolvidables que acabaron con el mejor futbol del torneo: Brasil.

Cuatro años antes, en Argentina 78, convirtió otras tres anotaciones, con lo que se constituyó en el mejor artillero de los azzurri; ocupó el cuarto lugar y fue considerado un talento promisorio.

La gloria volvió a ser suya en España y dejó atrás las duras críticas de la prensa, que lo atacó como "un pecador" que había sido perdonado por el técnico Enzo Bearzot. Explosivo en el Lanerossi de Vicenza, fue protagonista involuntario del penoso escándalo por corrupción en las apuestas deportivas clandestinas, en las que se vio implicado su club.

Terminó en el modesto Perugia y durante dos años no se le admitió en la selección nacional. Reapareció en 1982, con la Juventus de Turín, justo para presentarse en el Mundial. Las dudas crecieron porque no demostró un estilo convincente en los primeros cuatro juegos.

Pero vino una reacción increíble de Pablito, cuando en la segunda fase jugó el partido de su vida al señalar tres impactos que eliminaron al favorito Brasil, dos contra Polonia y el primero de la lucha finalísima ante Alemania. Rossi volvió a ser el Paolo anhelado.

Nacido en Prato, Florencia, hace 41 años, el 23 de setiembre de 1956, participó como profesional entre 1975 y 1987, cuando con 31 tuvo un retiro prematuro. Militó también en Como, Milán y Verona. Fue monarca europeo de clubes (1985), ganó cuatro cetros del calcio, una Copa Italia (1984), un título de goleo italiano (1978) y una vez mejor jugador europeo de la temporada (1982).

Con los azzurri estuvo en tres Mundiales, aunque en México 86 no actuó pese a estar inscrito. Acumuló 20 goles en 48 juegos internacionales de clase A. Hoy administra una empresa constructora en Vicenza -allí vive-, juega tenis y actúa en obras benéficas con veteranos. Rara vez disfruta de ir al estadio.

Verdugo. Paolo Rossi, el goleador del Mundial 82, logró tres conquistas que eliminaron al favorito Brasil, en Barcelona. La escena recoge su primera diana, cuando, en certero cabezazo, venció al arquero Waldir Peres.


Vuelve a 1982