Un checoslovaco, con cinco conquistas, se proclamó máximo goleador de un mundial de pocos goles, como fue el de 1934, en Italia. Se trata de Oldrich Olda Nejedly, nacido en 1909 y fallecido 81 años después, en 1990.
Aunque este entreala izquierda nunca llegó a ser un jugador destacado en el balompié mundial, repartió su gran poder ofensivo a lo largo del campeonato, que a toda vista fue parejo, duro y complicado. En el seleccionado de su país, anotó 29 veces en 44 partidos internacionales.
De talla mediana, poseía una gran calidad técnica, fineza, conocimiento del juego y entereza, mientras figuró en los clubes Zebrak, Kosice, Rakovnik y Sparta Praga. En el campeonato checo fue cuatro veces campeón (1932, 36, 38 y 39), una vez máximo anotador (21 tantos en 1939) y convirtió 146 goles en la máxima categoría.
Con un gol a Rumania, otro a Suecia y tres a Alemania, Nejedly fue el alma de Checoslovaquia, cuando se constituyó en el goleador del certamen, aunque llegó a perder la final 2 a 1, en el fatídico alargue frente a los italianos. También jugó en el Mundial de 1938, en Francia, y señaló dos anotaciones.
Oldrich figuró en el equipo de su ciudad natal, Zebrak, hasta 1955.