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El partido de octavos entre Italia y Australia, el lunes en Kaiserslautern (15h00 GMT), enfrentará a dos de los más finos estrategas tácticos del mundo, los técnicos Marcello Lippi (foto superior) y Guus Hiddink (foto inferior), que podrían decidir la suerte del partido por su inspiración.
El palmarés de Italia, triple campeona del mundo (1934, 1938 y 1982), y Australia, que sólo había participado antes en el Mundial de 1974, no tienen nada que ver, pero les aproxima el currículum de sus entrenadores.
Con sus cinco títulos de la Liga italiana y sus cuatro finales de la Liga de Campeones, con una victoria con la con la Juve, Lippi, de 58 años, no tiene nada que demostrar. Por su parte, Hiddink, de 59 años, ha conocido sus más bellos triunfos conduciendo a Holanda a las semifinales de la Copa del Mundo de 1998 y, a Corea del Sur, en la edición de 2002.
Ese año, el holandés ya ayudó al fracaso de Italia en octavos, al eliminarla al frente del equipo anfitrión (2-1, en la prórroga). Una experiencia que le anima a repetir lo mismo el lunes, aunque los 'azzurris', presentes en todos los Mundiales desde 1962, aparecen como grandes favoritos.
Tras haberse clasificado en su grupo detrás de Brasil, con su estilo muy británico -varios de sus jugadores militan en Inglaterra-, los 'socceroos' creen en la dinámica instalada por su mago del banco. "Va a ser fantástico", asegura Kewell. "Se suponía que no íbamos a llegar lejos, pero nosotros estábamos confiados y no temíamos a nadie. Contra Italia, debemos jugar nuestro fútbol, sin preocuparnos de los demás", considera el delantero.
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