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La selección italiana intentará hacer valer el peso de la historia y aprovechar el cansancio de Alemania para dar el gran golpe de efecto y dejar fuera de la gran final al equipo anfitrión, en el partido que disputarán ambos combinados en Dortmund, uno de los estadios-talismán de los alemanes.
La escuadra 'azzurra' llega entera tras derrotar casi sin despeinarse a Ucrania por 3-0 en el tiempo reglamentario de los cuartos de final, mientras que el seleccionador alemán tuvo que sufrir durante 120 minutos y recurrir a la tanda de penales para eliminar a Argentina 4-2 (1-1).
El conjunto de Jurgen Klinsmann estuvo a diez minutos de ser eliminado, pero un cabezazo del goleador del torneo Miroslav Klose le dio vida para la prórroga, aunque la batalla ante Argentina fue dura y extenuante.
En sólo cuatro días cuesta recuperar a los jugadores y dos de ellos, ya con rango de oficiales, el armador Michael Ballack y el artillero Klose, están siendo tratados entre algodones por leves lesiones.
Thousands of supporters of the German team watch the beginning of the Fifa World Cup quarter-final match Germany vs Argentina on a giant screen at the Brandenburg Gate in Berlin. AFP PHOTO / DDP / SEBASTIAN WILLNOW
Alemania cuenta con el enfervorizado apoyo de su público que quiere repetir otro título en casa, como en el Mundial-74, pero deberá mejorar mucho porque ante los sudamericanos casi no crearon ocasiones de gol y cuando lo lograron luego fueron superados en el juego.
Sólo la frialdad de sus pateadores y 'las manos de Dios' del portero Jens Lehmann le aseguraron a los anfitriones el boleto a semifinales.
Italia nunca perdió ante Alemania en partidos oficiales de la Federación Internacional del Fútbol (FIFA), contabilizando un palmarés general de 13 victorias, 8 empates y 7 derrotas, y un total de 42 goles a favor y 33 en contra.
La 'azzurra' recuperó a tiempo a su 'capocannioneri', Luca Toni, el sucesor del argentino Gabriel Batistuta en la Fiorentina, autor de un doblete en el 3-0 ante Ucrania, que hizo respirar aliviado al entrenador Marcelo Lippi, quien aguantó las críticas y le mantuvo la confianza.
Alemania llega al choque en un estado de euforia generalizada, con un país volcado, pero conscientes de la tremenda dificultad que entraña el duelo contra los italianos, un equipo acostumbrado a librar importantes batallas a nivel internacional.
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