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Dos rivales fríos, de juego pragmático y que buscan, ante todo el resultado. Así se presenta el encuentro de cuartos de final que disputarán en el estadio de Hamburgo las selecciones de Italia y Ucrania, eclipsadas por los grandes choques de la antepenúltima ronda.
El juego de ambos equipos ha sido discutido en lo que va de torneo, a pesar de que sobre el césped contaron con grandes estrellas, como el italiano Totti o el ucraniano Shevchenko.
Totti acaba de reconciliarse con los aficionados italianos, que lo tenían como blanco de sus críticas, consiguiendo el tanto de penalti que sitúa al equipo en cuartos, con un agónica triunfo en el descuento ante Australia, después de un pésimo encuentro del equipo.
La sanción de aquella pena máxima por el árbitro español Medina Cantalejo podría quedar con todo derecho como uno de los ejemplos más claros de los pésimos arbitrajes que han marcado el torneo.
Igual de agónica, y desde los once metros, fue la clasificación para cuartos de Ucrania, que no pudo superar a Suiza ni el tiempo reglamentario ni en la prolongación, decidiendo el partido con la tanda de penaltis. A pesar de ello, los ánimos de los hombres de Blokhin están altos, después de haber hecho historia consiguiendo una gran actuación en la primera participación de la corta historia del país.
"Será el partido más importante de la historia de Ucrania", recordó la estrella del equipo, el nuevo jugador del Chelsea Andrei Shevchenko, que se mostró convencido de poder dar la sorpresa, avalado por su conocimiento del fútbol italiano.
Los italianos, además, no podrán contar con el lesionado defensa central Alessandro Nesta.
La prensa del país ha comenzado a criticar duramente al equipo por su mal juego en los partidos anteriores, después de la buena acogida que tuvo el 'espejismo' del debut, en el que los italianos derrotaron, con buen fútbol, a la selección de Ghana, una de las revelaciones del torneo.
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