|
Corea del Sur amargó la noche a Francia al empatarle en la recta final, en un partido en el que los asiáticos pasaron por dificultades, pero del que consiguieron salir airosos, quedando a un paso de la clasificación para octavos y complicando la situación de Francia.
La escuadra gala parecía que iba a reaccionar tras el triste papel ante Suiza, con un juego algo mejor, pero finalmente no fueron capaces de conseguir la victoria, con lo que la decepción sigue en lado francés.
Los franceses comenzaron bien, con un tanto de Thierry Henry en el minuto 9 que hacía presagiar un buen resultado. Aún así, en la segunda mitad, cuando los surcoreanos exhibían su impotencia ofensiva, la defensa de Francia se distrajo en un centro al corazón del área y tras un cabezazo de Cho Jae-Jin, el centrocampista Park Ji-Sung la empujó al fondo de la portería, en el minuto 81.
El seleccionador Raymond Domenech hizo ingresar en el tiempo de descuento a David Trezeguet por el conductor del equipo en la cancha, Zinedine Zidane, quien le dedicó al salir un temperamental gesto de disgusto.
El gran problema de los surcoreanos, con grandes dificultades en gran parte del encuentro, fue que cuando recuperaba la pelota no tenía mucha noción de lo que debía hacer con ella para provocar una amenaza real sobre la portería de Barthez.
Impotentes por no poder frenar a los franceses, los surcoreanos se cargaban de tarjetas amarillas con advertencias a Lee Ho y Kim Dong-Jin. El tanto final de Park supuso un inesperado premio para los hombres de Advocaat.
Corea, con cuatro puntos, se jugará el pase a octavos con Suiza en el último partido, mientras que Francia deberá ganar de forma imperativa a Togo si quiere optar a pasar a octavos.
|