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Togo, en plena autodestrucción desde su llegada a Alemania y la partida y regreso del seleccionador Otto Pfister, se enfrenta el martes a una Corea del Sur (foto derecha) que es un pálido reflejo de la semifinalista del año 2002, en el primer partido del grupo G en Francfort (19H00 GMT).
En su primera participación en un Mundial, antes de saltar al campo de juego, el equipo africano ya ha dado mucho que hablar. Boicots a los entrenamientos, conflictos por la primas a percibir y el puesto de director técnico vacante durante tres días. No ha faltado ningún ingrediente y, los 'gavilanes', que se derrumbaron en la última Copa de Africa de Naciones, con tres derrotas en igual número de partidos, y un choque entre la estrella Emmanuel Adebayor y el ex entrenador, el nigeriano Stephen Keshi, no podrían haber hecho peor las cosas.
En un grupo en el que Francia y Suiza son los favoritos, este partido parece intrascendente, aunque es absolutamente crucial para los intereses de ambos equipos.
En la concentración togolesa la confusión es total. De forma urgente, ante la partida el viernes del alemán Pfister, se designó a uno de sus adjuntos, Kodjovi Mawuena, como técnico provisional hasta que, el lunes, Pfister, que se había ido a Suiza, volvió a aceptar dirigir el banco africano. En medio, se manejó la posibilidad de contratar al ex técnico de Camerún, el también alemán Winfried Schaefer. Incluso el presidente, Faure Gnassimber, ha llegado a intervenir en el asunto a distancia.
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