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Los italianos sacaron a relucir su poder de juego y consiguieron una valiosísima victoria ante Ghana en su partido de debut en esta Copa del Mundo, en un partido jugado de poder a poder, y en el que la experiencia y el oficio de los hombres de Lippi resultó clave para desnivelar la balanza.
La actitud ofensiva de italianos y ghaneses brindó al público de Hannover un estupendo encuentro, quizá el mejor en lo que va de Mundial.
Tras las ocasiones de la primera mitad, fue al borde del descanso cuando Andrea Pirlo puso por delante a la escuadra 'azurra' con un espléndido tanto.
Los italianos llevaron peligro a la meta africana durante todo el encuentro, con el delantero Luca Toni como uno de sus jugadores más destacados, volviendo loca a la defensa de las 'estrellas negras' con su velocidad y su chispa.
En la segunda mitad, los ghaneses se fueron arriba buscando el gol del empate. Mediada la segunda parte, los africanos reclamaron la pena máxima en dos caídas dudosas en el área contraria, pero el árbitro consideró que no había infracción alguna.
Poco después, el partido quedó definitivamente desnivelado tras un garrafal fallo defensivo, que habilitó a Iaquinta (foto izquierda) solo ante la portería de Ghana, y que puso la distancia definitiva en el marcador.
Los espectadores disfrutaron de un juego intenso, audaz, rápido, sólo empañado por las limitaciones técnicas de algunos jugadores y por los nervios del debut de otros.
Italia consigue sus tres primeros puntos y da un importante golpe de efecto en el devenir del Grupo E, en el que también se encuentran encuadradas la República Checa y Estados Unidos.
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