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Apretando los dientes y sufriendo más de lo esperado, la selección de fútbol de México, cabeza de serie del Grupo D, debutó en el Mundial con una victoria de 3-1 frente a Irán, en partido disputado en Nuremberg.
El delantero Omar Bravo (Chivas de Guadalajara), en los minutos 28 (foto derecha) y 76, y el mediocampista Antonio Naelson 'Sinha', a los 79 (foto izquierda), marcaron los goles de México, mientras que el iraní Yahya Golmohammadi, a los 36, empató provisionalmente en la primera parte.
Los iraníes, con la tranquilidad de no ser considerados favoritos en la llave, llegó al Frankestadion dispuesto a darle una pelea que no esperaban los mexicanos, deseosos de los tres puntos para iniciar con pie derecho y quitarse la ansiedad del debut.
Por fue extraño observar desde el comienzo un amplio dominio de Irán, que tomó el control de la pelota e intentó conseguir la ventaja con orden y sorpresa, buscando a los laterales para encontrar algún fallo en la zaga azteca.
México juntó la cancha, pero la buena disposición táctica iraní no le permitía sacar rendimiento. En el centro, la buena tarea de los persas, donde el técnico croata Branko Ivankovic puso a cinco centrocampistas, se arruinaban la mayoría de sus tentativas.
En la segunda parte, tras unos inicios igual de especulativos, los delanteros mexicanos volvieron a perforar el marco iraní, en un fallo de la defensa que desde ese momento bajó la guardia que había mantenido de forma efectiva. Pocos minutos después, México conseguía su tercer gol y encarrilaba su clasificación para octavos a falta todavía de otros dos partidos.
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