|
Una contundente selección argentina aplastó a Serbia y Montenegro con una histórico goleada por 6-0 que le coloca virtualmente en octavos de final, a la espera del resultado entre Holanda y Costa de Marfil en el otro encuentro del grupo.
Argentina terminó con el mito de la inexpugnable defensa de Serbia, que había recibido sólo un gol en las eliminatorias, al exhibir contundencia y por momentos un juego de alta técnica, lo que le vuelve a abrir las esperanzas de anotarse en la lista de favoritos.
Los serbomontenegrinos pagaron caro sus propios problemas internos, que les impidieron reaccionar en el partido con Argentina y se irán temprano a casa envueltos en polémicoas y cuestionamiento al técnico Ilija Petkovic, demasiado como para prosperar en un Mundial.
La selección salió decidida a buscar el partido desde el comienzo y tuvo temprano su premio tras una lucida acción colectiva de cesiones cortas en velocidad que concretó Maxi Rodríguez a los seis minutos, tras se habilitado por el delantero Javier Saviola (foto, con Maxi). Tras el primer tanto, Argentina se replejó unos metros en el campo de juego para ordenar sus líneas y aguantó un leve asedio de los serbios, hasta que en una brillante jugada el recién incorporado Esteban Cambiasso (foto) tomó un pase de Hernán Crespo y batió a Jevric con un fuerte disparo.
A partir de ahí, los albicelestes controlaron con total contundencia el choque, y el tercero lo volvió a conseguir Maxi Rodríguez, en el minuto 41.
En la segunda mitad, los serbios, ya derrotados y con actitud de vencidos, no supieron mostrar resistencia, y recibieron un nuevo golpe con la expulsión de Kezman (foto).
Los tres últimos goles llegaron en el último cuarto de hora. Crespo (minuto 78), Tévez (84) y un reaparecido Messi (87) pusieron el definitivo 6-0 en el marcador.
Argentina da un recital de fútbol y de saber hacer, y se muestra como una más que firme aspirante a evitar el hexacampeonato de los brasileños. Un partido memorable.
|